Lo que imagino cuando me masturbo

Debo admitir que sentir una verga, no se puede comparar con mis momentos a solas, las vergas son deliciosas, pero para aprender a disfrutar de ellas, primero tuve que aprender a disfrutar de mí. Masturbarme es lo que hago todos los días, a fin de cuentas, ¡Tengo mil excusas para hacerlo!: En la mañana para quitar el sueño, en la tarde porque estoy aburrida y en la noche para dormir, lo cierto es que me encanta.

Me gusta empezar desnudando mi cuerpo y relajándome con un masaje, uso crema o aceite (me gusta sentir como resbalo en el sudor cuando ya estoy llegando al clímax); acaricio todo mi cuerpo, lo que más disfruto acariciar son mis senos, amo sentir el proceso en el que se ponen duros, ¡A mi pareja le encanta!, a menudo imagino como los devora con su lengua, mientras con la yema de mis dedos hago pequeños masajes circulares alrededor de mis pezones. También me gusta acariciar mi entrepierna, imagino los pequeños y delicados mordiscos que algunos caballeros que me follé, solían hacer.

Tan pronto como me excito, empiezo a imaginar, algunas veces pienso en grandes vergas, esas que abran mi delicada vagina tanto como puedan; cuando pienso en ellas generalmente las imagino negras, la maldita fantasía de ser follada sin delicadeza por una gruesa y larga verga negra me consume; otras veces, imagino vergas pequeñas, me gusta sumergir la punta de mis dedos: corazón y anular, e imaginar que una delicada y pequeña verga juega a meterme la puntica, asumiendo el rol de puta descarada. En ocasiones distintas, imagino mujeres sobre mí, refregando sus húmedas vaginas con la mía y sosteniendo con fuerza mis senos mientras gritan, sonará bastante desesperado, pero amo usar almohadas en la mitad de mis piernas para imaginar su rose. Cambiando un poco el panorama, también me gusta ver porno, amateur a preferencia, ver noviecitos follando a escondidas de sus padres, viejos follando mujeres más jóvenes, novios que graban las penetraciones mientras ellas están en cuatro con los ojos cerrados, practicas BDSM; me encanta sentirme sometida al deleite de una verga dura que quiera masturbarse con la humedad de mi vagina; solo tengo dos condiciones para el porno, videos no más largos de 5 minutos y con buenas tomas, me interesa ver la penetración, no la cara de sus amantes, entenderán que quiero masturbarme pensando en que me lo hacen a mí, no sintiendo envidia por la perra que sonríe y grita.

Ayer cerré mis ojos y recordé uno de los videos que suben a un grupo privado solo para chicas en Facebook, eran tres personas: una chica bastante extravagante, tenía senos enormes y una vagina con labios carnudos, un chico con la verga gruesa, pero no muy larga, ¡exquisita!, su cabeza era rosada y estaba circuncidado, me excitaba ver cómo le metía la puntica a la segunda chica, en efecto fue la que imagine ser, sus senos no eran muy grandes, pero tenía enormes caderas, pequeña cintura y gran trasero, la pasaron de maravilla. Empecé masajeando en forma circular mi clítoris con la mano derecha, imaginaba cómo la cabeza rosada de la verga de ese chico, buscaba que lubricara; con mi mano izquierda, tocaba mis pezones, estaban duros e imaginaba como aquella chica tetona los besaba. Mojé tan fácil y tan abundante, que fue bastante difícil resistirse a querer resbalar mis dedos adentro de mi, imaginaba esa puntica rosada tratando de abrir mi huequito, tenía que ser delicada, su verga era muy gruesa para intentar meterla de una sola vez, luego tome mi consolador, lo llene de aceite, y efectivamente, empecé a imitar del movimiento de aquella excitante cabeza rosada y cuando ya esa puntica estaba llena de mi sustancia, continúe masajeándome el clítoris, mientras saboreaba la punta de mi consolador, imaginando hacerle sexo oral a la mujer de grandes senos, sabia delicioso.

Hace algunos días recordaba la verga de mi pareja, hace mucho no teníamos sexo, estaba mojada y desesperada, subí a mi cuarto y use uno de mis consoladores, este es especial, se ajusta al piso o la pared, así que desesperada lo ajuste, lo llene de lubricante y me lo metí sin tan siquiera pensarlo dos segundos, me movía como loca y gritaba, movía el culo a mi antojo y penetraba exactamente como yo lo esperaba; “así me folla mi pareja”, en eso pensaba, había hace poco descubierto junto a él, el multiorgasmo, así que grite y sude casi por 40 minutos logrando 6 orgasmos y un squirt.

¿Se han masturbado mientras su pareja se masturba y los observa? Yo sí, y fue delicioso. Literalmente mi vagina escupía, ver cómo con propiedad toman sus vergas y las jalan imaginando estar adentro de nosotras me vuelve loca, me masturbo con fuerza porque nada se compara a la sensación de tenerlas adentro, a la sensación de su movimiento entrando y saliendo, resbalando con la humedad que ellos mismos han producido, me masturbo con tanta fuerza hasta mojarlos, hasta bañarlos, para que no quepa duda, ¡me excitan! Y para que sus ganas de venirse, las dejen por dentro de mí.

Muchas veces también imagino como me abren el culito, ¿Enfermizo?, tal vez un poco, pero muy placentero, para ello casi siempre uso mi vibrador, mis uñas son muy largas y temo lastimarme, me encanta meter un pequeño vibrador, una bala y cuadrar su velocidad conforme mi excitación suba, masajeo mi clítoris todo el tiempo, sin despegarme hasta llegar y lavar mis sabanas, hasta saber que todo mi cuarto huele a sexo, cuando tengo la bala vibrando en mi trasero, imagino una verga delgada y recta, entrando y saliendo conforme le antoje, me gusta imaginar que soy una actriz porno, que cualquier desconocido mete su verga y me graba, así cuando veo porno continuo las fantasías entrando a las categorías.

Y tú, ¿Qué imaginas cuando te masturbas?

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