¿Cómo consigo mis orgasmos?

La preocupación más grande de la mujer a nivel sexual es no poder experimentar orgasmos y es que es realmente difícil saber si ya has experimentado alguno, el sexo es placentero, pero en realidad nunca se sabe hasta qué punto lograra ser en realidad totalmente satisfactorio.

Aquí empieza mi historia: Perdí mi virginidad a los 14 años y aunque perderla fue rico, la experiencia conforme a mi imaginación, me decepciono un poco. Mi cuerpo sentía una ansiedad enorme por tener vergas duras y gruesas en la vagina, se sentía delicioso ver porno, envidiar a las malditas actrices y mojar como loca; no sabía masturbarme, así que rosaba mi vagina contra mis peluches, la punta de la cama o contra cualquier objeto, así saciaba mediocremente mis ganas. Tan pronto tuve sexo, no experimente lo mismo, me concentré mas en el dolor y aunque el chico con el que estaba era realmente apuesto, no experimenté ningún orgasmo, ni ganas de gemir; tan pronto como su verga entro por completo, sentía mi vagina extremadamente inflamada, debo agradecerle a él mucho de lo que sé hoy en día, se portó fantástico, pero seamos sinceras: La chica que diga haber experimentado un orgasmo en su primera vez, miente como una estúpida ignorante (Perdonen lo grotesca).

Hebert (así se llama el chico con quien tuve mi primer encuentro sexual), me enseñó infinidad de cosas sobre el sexo: practicar sexo oral, moverme, la confianza en mi cuerpo, aparto de mí el tabú, compartió conmigo pensamiento y perversiones, también inculco en mi la importancia del cuidado y la responsabilidad sexual, sonará tonto, pero gracias a él siempre he usado condón, creo que gracias a él hoy en día me permito incursionar bastante y hablar abiertamente, sin embargo, Hebert me enseñó a complacer a los hombres, pero jamás me enseno a complacerme a mí misma.

Si me lees desde hace algún tiempo, sabrás que estuve viviendo con un chico con quien mantenía pésima relación, el sexo era una porquería, y no lo culpo solo a él, yo no conocía absolutamente nada de mí. Resulta que para ese entonces jamás había experimentado un orgasmo, creía que el sexo se trataba de eso: masturbarle la verga a mi pareja para tenerlo comiendo de mi mano y chantajearlo, pensaba cosas como: “Todas las mujeres exageran”, “Mis amigas mienten para aparentar que llevan una mejor relación que yo”, “El sexo en realidad no es tan placentero”, “Las actrices porno se pasan de dramáticas”, “Los gemidos no nacen, se hacen para excitar a la pareja”, “ El sexo es placentero, ¡sí!, pero no es la gran cosa”, “Obvio yo he tenido orgasmos, pero no soy tan exagerada”, etc. Al terminar esa relación, me volví enferma por el porno, me masturbaba demasiado y aunque no sabía hacerlo muy bien, me sentía bien, porque estaba experimentando cosas que la verga de mi exnovio jamás me había hecho experimentar.

Muchas chicas me preguntan que cómo deberían masturbarse, la verdad es que no hay respuesta para ello, nosotras compartimos anatómicamente y fisiológicamente muchas cosas, por lo que partes como el clítoris y el punto g serán indispensables para obtener un buen resultado, pero, la forma en la disfrutes estimularlo no es la misma en la que todas disfrutamos hacerlo, entonces, es muy importante que seas tú la única que guíe los cursos de acción durante la masturbación. Ej: A mí me encanta masturbarme solo estimulando mi clítoris, pocas veces inserto mis dedos, a menos que lo que quiera conseguir es un squirt, incluso, para provocarlo, solo inserto ¼ de mis dedos, otras mujeres obtienen orgasmos solo frotando sus pezones, otras sumergiendo sus dedos hasta el fondo, otras con balas vibradoras y otras con consoladores. Tienes que descubrir qué es lo que tú disfrutas y desarrollar tu sexualidad conforme tú te sientas cómoda.

Con la masturbación logré mi primer orgasmo, fue fantástico, todas las cosas que concebía sobre el sexo, fueron desapareciendo y es así como empiezo la búsqueda insaciable de él junto a mis parejas sexuales, intentaba miles de cosas, posiciones extrañas, relatos eróticos, implementación de juguetes, lubricantes, integrar un tercero en el sexo, una tercera, etc.

Hagamos un paréntesis en la historia, cuando estaba en el colegio mi orientación sexual era muy confusa, veía porno y me excitaba ver como las actrices porno disfrutaban del coito, sin embargo, estudiaba con niñas y ellas me hacían sentir atraída, habían niñas hermosas; me besaba con mis amigas y eso me gustaba, me reunía en casa de ellas para jugar con nuestros amigos: botellita o lo que se nos ocurriera, pero siendo sincera, una de las cosas que más disfrutaba era toquetearme con ellas.

Incluir terceras en mis relaciones sexuales, fue sensacional, me masturbaban delicioso, es cierto aquel rumor de que “Las lesbianas son muy buenas en la cama porque conocen lo que queremos”, empecé a salir solo con chicas, pero me sentía mal, me frustraba el hecho de solo poder obtener orgasmos por medio de la masturbación. Junto a las chicas con las que salía conocí muchas cosas, deje de ver mi vagina como una universal y aprender de diferentes placeres, aplicaba en mi masturbación todo lo que yo sabía que para ellas era placentero y fue así como conocí mi vagina; hoy en día puedo decir que sé muy bien qué estimular, acorde a lo que yo quiero sentir.

En mi exploración sexual, fui conociendo muchas formas de llegar al orgasmo, estimulaba todo lo que para mí fuese placentero. Con un poco más de experiencia y conocimiento propio, volví a incursionar con los chicos. Algo que me molesta bastante de los hombres es que pocas veces se preocupan por tu placer, ellos creen que meterlo y sacarlo nos genera placer absoluto, pero lo cierto es que no, somos muy complicadas, necesitamos la estimulación simultanea de muchos puntos erógenos, esos puntos clave que generan gran placer en nosotras, para luego concentrarnos y evocar el tan anhelado orgasmo; ellos no ayudan en ello, a lo mejor es porque no lo saben y no los conocen.

Aquí va el dato para ustedes chicas: Durante la penetración, el pene estimula el punto g, no necesita ser un pene muy grueso o muy largo. Nos gustan los penes gruesos porque generan una estimulación extra, nos gusta sentir como el pene abre nuestra vagina, sin embargo, cuando el pene de nuestra pareja no es grueso podemos implementar ejercicios kegel que nos generan la misma sensación, así que eso de echarle la culpa al tamaño del pene por la ausencia de nuestros orgasmos, es solo ignorancia. Con el tiempo y la experiencia aprendí que el orgasmo no depende de ellos, depende de nosotras y de lo mucho o poco que nos conozcamos. Estimula tu clítoris durante toda la penetración, no tiene por qué darte pena, esta es la forma más efectiva de conseguir tus orgasmos, también puedes estimular otros puntos con ayuda de tu pareja, como los pezones, el cuello, los besos son muy efectivos, el ano, la cabeza (por eso es tan placentero halar el cabello), descubre todos los puntos erógenos que tu cuerpo contempla y sácales provecho. Durante la masturbación, toca toda tu vagina y descubre los puntos donde sientes mayor placer, para así luego, lograrás implementar ideas para que el ángulo del pene de tu pareja logre estimularte de mejor forma.

Conócete y consigue tus orgasmos.

 

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