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Es la primera vez que escribo algo así, pero es tan delicioso el recordar y que las piernas vuelvan a temblar.              No aguante más, pientras recordaba y escribía esto tuve que pasar a masturbarme.                                         Mi mejor amiga y yo nos tenemos la confianza del mundo, debo admitir que las dos somos muy atractivas, piel y cabello claro, busto medio, a veces en fiestas nos intentan ligar, y enosotras fingimos ser novias, con agarrada de mano, coqueteo y uno que otro beso. Nada nos parecía extraño. Siempre ha existido esa “atracción” de parte de las dos, rozamos nuestros cuerpos insinuandonos, nos tocamos y apretados el trasero y el busto, cuando nos cambiamos y vemos en ropa interior siempre hay una tensión inexplicable. Cuando dormiamos en casa de la otra de vez en cuando veíamos porno juntas y simulabamos nuestra excitación hasta quedar dormidas.
Pero un día fuimos a una fiesta y ocurrió lo de siempre, una bola de chicos nos intentaron ligar, pero las dos tenemos un muy buen trasero, los tipos estos no creyeron que fuéramos pareja así que nos restaron a basarnos, y como para nosotras no es tan difícil, lo hicimos sin pensarlo dos veces, cuando el beso estaba por tornarse más caliente nos estuvimos y nos fuimos por unos tragos, obviamente entre copa y copa se nos subió, así que optamos por irnos.
Esa noche nos toco ir a casa de mi amiga ya que no iba a haber nadie, y al llegar a la casa nos cambiamos e intentamos dormir, nadie dijo más, pero al momento de estar acostadas sentí como la mano de mi amiga iba recorriendo desde mi muslo hasta mi cabeza, pasándose ahí, me voltea y besa, de y a forma tan rica que mis piernas temblaban, empezó a acariciarme, hasta que llegó a mi clítoris y empezó a masajearlo hasta cerciorarse que estuviera muy mojada, metió un dedo, primero lento y luego mi rápido, cambio a dos y fue aún mejor.
No soporte más y la moví para ahora yo estar arriba de ella, nos quitamos la poca ropa que teníamos ya, y comencé a besarla hasta llegar a vagina, empeze con sus labios y luego a su clítoris, después empecé a meter mi lengua como yo pensé que sería mejor (era nuestra primer vez lésbica).
Ella me cambio para que hiciéramos un 69, y debo decir que ha sido el mejor. Cambiamos a estar las dos frente a frente y ella arriba de mi, haciendo como tijera, ella comenzó a moverme, a pagar su clítoris con el mío, la mejor sensación de todas, comenzamos a hacerlo tan rápido que ya no aguantabamos, ambas gemiamos de placer, nos frotabamos tan delicioso, yo le besaba los senos, eran tan dulces, toda ella era dulce, frotamos tanto hasta que las dos explotamos, y terminamos exhaustas.
Al día siguiente platicamos de eso y de lo delicioso que había sido, se ha repetido una que otra vez más, cuando los chicos nos han fallado. Sigue siendo mi mejor amiga.

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