0 Comments

Vea, le voy a contar una cosa.   Tengo 34 años y muy joven me fui a vivir con un hombre mayor que yo 18 años, practicamente con cuentos me saco de la casa y finalmente nos organizamos. Vivi con el practicamente 11 años fue mi segundo hombre y la primera vez con el,  mi segundo polvo.    El era el “Putas” del barrio, un hombre bien presentado, fortachon, grandote, moreno y yo una niña cansada de aguantar borrachos y hacerle oficio y mantequear en la casa.         Claro como dicen en la otra confesión el hombre tenia tremendo pistolon, primero pues nuestro sexo era normalito, abra las piernas pin, pon y listo, se dormia y roncaba como una marmota. Debo agradecerle que termine mi bachillerato y pude hacer una carrera al lado de el. Eso me ayudo -nos- a que el se puliera un poco y con ello vinieron mejores polvos que en algo disfrutabamos.   A los 7 años de estar viviendo juntos, creería que maduramos – o madure ó exigi – sexualmente y ya empezamos con otras cositas, pero por alguna razón, el vivia con la fijación del anal, cosa que no me podia hacer idea.     Algún día probé con el oral, pero realmente era lago incomodo para mi, pues realmente era grande, sobre todo grueso.  Uno sin saber y ademas con el tabú de la pornografia, pues probaba y me esmeraba en algo nuevo y satisfacernos pues la verdad como que ya era lo mismo. En fin.   Pero, me extraño mucho que la intensidad fue bajando y cuando se daba la oportunidad casi siempre los fines de semana, era muy brusco, por mas que le pedia que fuera suave la cosa , me maltrataba mucho. Hasta un dia, que me volteo a la fuerza y me fue clavando anal, a un punto que el dolor me ocasiono un leve sangrado y mucho malestar.     El no es precisamente el hombre más letrado y consciente para hablar de esas cosas, pero yo si le insinue que de donde eso y me respondio, que en los amigos era lo más normal y que el queria probar.   Me asesore con mis amigas compañeras de trabajo -casi zungas!!!!- y me recomendaron alistarme previo ojala con cremitas y cosas……. Probamos nuevamente – varias veces – y la verdad no le encontre el gusto, mucho maltrato y normalito ni se diga.   El de una forma muy brusca me tomaba siempre en que lo unico que le interesaba era venirse y listo.   Empezaron los rechazos de mi parte pues ademas que no lo disfrutaba, llegue a pensar que me tenia por catre o puta para cosas bruscas que no aceptaba y cambiaron las cosas hasta pensar que frecuentaba putas.            Desafortunadamente -Afortunadamente para mi-  se acabo la relación y nos separamos. Al año empece a salir con un pelao de mi edad y un dia acordamos ya consumir nuestro deseo y no pude dejar de comparar el “Pistolon” de Alonso mi ex, con este muy normal y de un poco menor talla.        Pero debo decir, que, fue tan tierno y amable conmigo, rayando en lo romatico y cursi, que simplemente me encanto.     Recuerdo una y otra vez que cuando me lo medí!!!   fue delicioso, no sentir dolor ni nada que me maltratara alla en el fondo de mi vagina.   Este man, se porto a las mil maravillas. Ah! y ese dia no insistio en clavarme por el dos.       Ya con confianza y mucha intimidad, un dia, en caliente lo discutimos y me prepare para recibirlo.   Les recuerdo que para mi fue traumaticamente doloroso, de ahi mi recato.   Pero fue delicioso, a tal punto que este man, me dejaba venir casi siempre sobre el, en un orgasmo que a veces era una locura, pues yo podia menearme sobre el y manejarlo a mi antojo, hasta venirme.   Y despues, asi derretida y vuelta nada como quedaba, el man me acomodaba de lado o como quisiera y se venia dentro de mi en anal.  Era delicioso.     Claro, ya madura sexualmente, pues esto simplemente no alcance a vivirlo con mi ex, asi de simple.
Luego de todo esto,Yo SI creo, que el tamaño importa, definitivamente primero el hombre debe saber no importa si es grande, pequeño, grueso o delgado, utilizarlo para placer de los dos, no solo de el hombre.      Y el tamaño importante para la mujer, pues hay muchas mujeres con maridos o parejas estables, que reciben mucho maltrato durante el coito y quedan adoloridas hasta el punto de no querer una repetición o frecuencia.

Answered question