Después de una gran cita en un bar, la mujer que más me había gustado desde la preparatoria estaba dispuesta a pasar la noche conmigo, nunca se había podido dar algo entre nosotros, solo algunos besos a escondidas de nuestras parejas durante la preparatoria, realmente nos gustábamos mucho el uno al otro hasta compartíamos algunas fotos semi desnudos y platicábamos de lo bien que la podíamos pasar, pero siempre alguno tenia pareja cuando el otro estaba soltero, esa noche era la primera vez que coincidíamos los 2 solteros.

Cuando entramos al motel y pedí la suite sentí una gran emoción, muchos nervios, una sensación de excitación e incertidumbre, realmente algo inexplicable lo que me pasaba, los 2 estábamos un tanto tímidos pero deseosos de quitarnos la ropa, de hacer lo que tanto habíamos platicado e imaginado.

Cuando nos asignaron la habitación y estacione el carro nos volteamos a ver fijamente, nos dimos un rico beso, me mordió delicadamente el labio y después me lamió muy despacio los labios, mi verga se me puso realmente dura y me puse más nervioso por intentar disimularlo.

Salimos del carro y subimos a la habitación, cuando entramos no parábamos de reír de la nada por los nervios y lo primero que hicimos fue ordenar una Moet para relajarnos e ir poco a poco.

Apagamos las luces y solo quedaron las luces de ambiente del jacuzzi y del  espejo del baño, pusimos algo de música, prendimos el jacuzzi, ella más tímida se quitó la ropa en el baño y se metió corriendo al jacuzzi, yo llegue a ofrecerle una copa del trago en calzones ajustados, me dijo que se me veían muy sexys y que le gustaban mucho mis nalgas, me quite el calzón y ella se puso muy nerviosa no dejaba de ver mi pene, me sonrojo realmente jajaja, me metí al jacuzzi y estábamos uno enfrente del otro, empezamos a disfrutar del Moet y empezamos a platicar, no sabía cómo empezar con lo que ambos deseábamos, no quería verme muy apresurado pero ya estábamos muy ebrios.

Por suerte ella tomo la iniciativa, empezó a tocarme el pene bajo el agua con sus pies, no tardo en ponérmela dura y me empezó a masturbar con sus pies, jamás me lo habían hecho y me encanto lo hacía muy rico, me excito mucho y ella me decía que disfrutaba ver mi cara y mis gestos, no podía abrir los ojos de lo excitado que estaba, intente acercarme a ella algunas veces pero no me dejaba, decía que estaba disfrutando mucho y empezó a gemir delicadamente, abrí los ojos y puse atención en ella y gracias a la iluminación del jacuzzi vi que se estaba masturbando mientras a mí me masturbaba con sus pies, no aguante más y me acerque a ella la empecé a besar mientras ella seguía masturbándose.

Nos salimos y nos sentamos en la orilla del jacuzzi, tome sus tetas con mis manos y empecé a lamer sus pezones, tenía unas tetas no muy grandes pero si redondas y firmes sus pezones rosados y firmes de lo excitada que estaba, ella tomo mi verga con su mano y me empezó a masturbar mientras se seguía masturbando con su otra mano y me empezó a decir que le gustaba lo grande y gruesa que la tenía, que le encantaba la cabeza de mi verga y lo dura que estaba que realmente estaba muy excitada y que muchas veces se había masturbado pensando en cómo era mi verga.

De lo excitado que estaba tenía miedo de venirme, así que volví al jacuzzi y mi cara quedo a la altura de su vagina, disfrute ver su zona púbica, tenía un depilado brasileño muy bien cuidado, su vagina con labios grandes que sobre salían, empecé a lamer sus muslos y empecé a frotar su clítoris con mis dedos, ella empezó a agitar la respiración y me pidió que no parara, la bese muchas veces en el abdomen mientras la seguía masturbando, hasta que mi boca llego a su vagina, ella se recostó y levanto las piernas, le lamí los labios y toda su vagina de arriba a abajo muchas veces, le metí los dedos en la vagina, estaba realmente mojada, mientras mis dedos la masturbaban rápidamente, mi lengua rodeaba su clítoris, sus gemidos fueron cada vez más fuertes y su vagina se empezó a contraer, sus piernas temblaban y las junto, saque mis dedos, estaban empapados de sus fluidos, los lamí quería probar sus fluidos de lo excitado que estaba, me salí del jacuzzi y me los embarre en la verga, me empecé a masturbar pero ella me pidió que no lo hiciera.

Agarro mi verga con sus 2 manos, la levanto y comenzó a lamerme los testículos, se los metía a la boca y los succionaba, después comenzó a lamerme la verga de arriba abajo mientras con una mano me masturbaba suavemente, después se metió la cabeza del pene a la boca y empezó a saborearla como si fuera una paleta, tenía muchísima saliva que escurría por todo el pene, y me la empezó a embarrar haciendo movimientos circulares con su mano de arriba a abajo por toda mi verga, sentía que en cualquier momento me iba a venir, me tomo de las nalgas y se metió toda mi verga en su boca, sentí su garganta y las náuseas que le provocaba por tan adentró que estaba, cuando le dije que me iba a venir me la empezó a mamar como loca, muy rápido al sentir que salió un poco de semen quito su boca y me siguió masturbando con su mano y me comenzó a decir que le llenara toda la cara de semen que quería embarrarlo por sus tetas, que sabía muy rico y que estaba caliente, cuando termine de venirme me dio un beso en la verga y se empezó a embarrar  y a comer todo el semen que le eche.

Nos metimos al jacuzzi nuevamente y servimos otro traguito de Moet y platicamos lo rico que estuvo, de la nada salió del jacuzzi se fue hacia donde estaban los apagadores, predio las luces y me pidió que saliera del jacuzzi, se veía espectacular, ella es muy delgada de piernas ejercitadas, y nalgas grandes y redondas, sus tetas me encantaron, definitivamente con luz pude ver su espectacular cuerpo a detalle, inmediatamente se me paro y me acerque, me lleno la verga de lubricante y se empino en el sillón de posiciones, se veía su vagina rosadita y su gran culo abierto y me dijo cógeme duro, le di un par de nalgadas y se le metí, su vagina estaba muy apretadita, que rico coño tenia, la empecé a coger rápido y luego lento, jalaba su cabello, le apretaba las tetas, la nalgueaba, sus gemidos eran muy excitantes, realmente disfrute cogérmela, la voltee y me recosté en el sillón y se subió sobre mí se empezó a masturbar con mi verga adentro, veía como movía sus dedos tan rápido, sentía como se mojaba su vagina veía sus gestos y escuchaba sus tan sexys gemidos hasta que termino,  después se recostó ella y puso sus piernas de lado, me pedía que  se la metiera así de lado que no me la dejara de coger y que no me viniera que estaba disfrutando mucho mi verga, después abrió las piernas y me agarro la verga y se empezó a masturbar con mi verga, pasándola por toda su vagina haciendo movimientos circulares en su clítoris hasta que se volvió a venir, nos empezamos a besar  y le empecé a decir lo hermosa que era, lo rico que besaba y lo rico que la mamaba, lo mucho que me excitaban sus tetas, que tenía unos pezones ricos rosaditos, lo grande que tenía las nalgas, su lindo corte púbico y lo mucho que me había gustado su vagina y sus grandes labios, lo rico que estaba sintiendo de tener la verga dentro de ella.

Se levantó y se fue a la cama, me dijo ahora si quiero que te vengas y me llenes toda la cola de tu rico semen, junto a la cama había un espejo, me recosté y ella se subió en mi nuevamente pero no frente a mí, sino de espaldas, se metió mi verga en la vagina y sin soltarla empezó a mover el culo de arriba abajo o haciendo movimientos circulares, cada vez más rápido y me decía échamelos, lléname de semen, me encanta tu verga, sus nalgas se veían increíbles y decidí meterle un dedo por el culo, definitivamente le encanto, era una excelente vista de su culo y en el espejo veía sus gestos y sus tetas rebotar, me vine muy muy rico, le llene toda la cola de semen, ella se separó un poco y tomo el semen que le escurría y se lo empezó a embarrar por todo el cuerpo.

Nos metimos a dar una ducha, nos lavamos nuestras partes íntimas uno al otro, realmente me encantaba esa niña, se me paraba con mucha facilidad, cosa que le encanto, al salir de la ducha me dijo que si nos podíamos masturbar viéndonos en el espejo, nos lubricamos y nos empezamos a masturbar ella me veía con tanto morbo la verga y como me la jalaba tan rápido y yo a ella sus tetas y su vagina, como movía circularmente sus dedos en su clítoris e introducía sus dedos,  me vine primero y agarro mi mano y lamio el semen que me había salido, decidí ayudarla a terminar y tome un hielo y empecé a frotarle el clítoris con el hielo la sorprendí porque se empezó a retorcer y se puso la piel chinita, le lamia toda la vagina y aplicaba calor con mi boca y luego le ponía el hielo y le encanto, le introduje el hielo por la vagina hasta que se derritió mientras le lamia el clítoris, hasta que se vino, lo disfrutamos bastante ambos, supero por mucho las expectativas que uno tenía del otro, por ultimo cuando nos estábamos vistiendo le dije lo bien que se le veía la tanga y me la regalo como recuerdo de nuestra primer noche.