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Está es mi historia, mi historia de cómo me convertí en una ninfómana.
Todo empezó de pequeña, cuando era niña (7 años) conocí a una muchacha (5 años de diferencia), me hice amiga de esa muchacha éramos vecinas, a lo largo del tiempo que teníamos de jugar a ella se le ocurre hacer un juego de rol, lo cual en ese entonces son juegos normales de niñas. El juego era de papá y mamá; ella era el papá y yo la mamá, todo empezó inocentemente, hasta que un día el juego de papá y mamá empezó a cambiar, habían más toques, besos entre mujeres, yo siendo una niña ingenua sin saber nada, me deje llevar. Hasta que los toque llevaron a una sensación de cosquilleo, fue la primera vez que sentí un cosquilleo sexual.
Al pasar de los años esa sensación seguía, y empecé a explorar a indagar de que eran esos deseos; hasta que me dí de cuenta que mis deseos sexuales aumentaban.
Alrededor de los 12 años experimente por primera vez las relaciones sexuales. Era una sensación extraña, diferente a los deseos. Había dolor en cada penetración y me decía a mi misma si en realidad esto era placentero.

Individuo #1:
Con el individuo #1 el deseo sexual era grande, aunque doloroso. Con el pasar de las repeticiones la sensación de placer se notaba, aunque ya no sentía atracción sexual hacía él.

Individuo #2:
Conocí al individuo #2 teniendo aún 12 años, el tenía 19, era mayor de edad. Mi deseo sexual era confuso porque sentía sentimientos de atracción amorosa. Me junte con esa persona y ahí me dí cuenta que… Me estaba convirtiendo en una deseosa sexual. Fueron tantas las veces en las que estuve con esa persona, tantos los deseos sexuales. Pero al igual que el individuo #1 deje de sentir placer con él.

Individuo #3:
El individuo #3 ya lo conocía de hacía tiempo, una noche mi libido elevado, sentía la necesidad de estar con alguien que sólo fuera un amigo, y fue la primera vez, que supe lo que era sexo casual.

Individuo #4:
El individuo #4 empecé a salir con el, éramos novios. Y aquí empezó mi racha de novios vírgenes y yo experimental.
El era virgen, yo no, pero aún así sentía el deseo de estar con él. Se sintió como un sexo cualquiera, ya que el era una persona sin experiencia y así fue con el individuo #5 y #7.

Individuo #6 y #8
El individuo #6, se conoció lo que era amigos con beneficios, el sexo fue diferente porque había adrenalina, no éramos nada y eso era lo que excitaba.
El #8 un completo extraño que conocí una noche de tragos, con el cual el sexo fue placentero ya que éramos completos extraños. Y ahí mi fantasía sexual con un extraño y extranjero se cumplió.

Individuo #9
Con el individuo #9 fue un sexo inesperado, era muchos años mayor que yo, el deseo hacía él estaba ahí; pero era un sexo prohibido ya que era mi profesor. Aún así sentía las ganas de que mi fantasía se tenía que cumplir.
Y de pronto de la manera más excitante, eso se volvió realidad. Era un sexo diferente, el era mayor tenía mucha experiencia, sabía lo que hacía y lo hacía muy bien. Mis ganas aumentaron, mi libido, mi deseo, mi excitación. Se sentía ¡grandioso! Pero igual era sexo casual y mis ganas con él empezaron a apagarse, ya había cumplido mi fantasía y ya no se sentía igual. Aunque mi deseo sexual seguía y en grande.

Individuo #10 y último.
Con el individuo #10 conocí lo que era el amor y el placer, el placer que daba *hacer el amor*.
Diferente, igual años mayor, experimental y sabía lo que hacía. Con él empiece a experimentar cosas que nunca antes había echo con alguien, mi deseo aumento al experimentar cosas nuevas y saber que no es monótono, los juegos el sexo, todo es diferente el espléndido, extraordinario. Las veces que podemos hacerlo en un día sin cansarnos, la manera de excitación. Todo aumento grandiosa mente.
Y así con el último es que me veo, lo activamente sexual que puedo ser.

Con cada una de estas personas conocí lo que es tener sexo, y no tanto con cuántos, sino, cuántas veces podía hacerlo sin cansarme. Cuantas veces mi deseo sexual aumento, mis ganas, mi excitación. Mis ganas de seguir y seguir y nunca parar. Y con 19 años así me siento queriendo seguir experimentando, seguir cumpliendo fantasías, haciendo cosas nuevas ya sea con la misma última persona u otro, todavía me faltan cosas por hacer, porque no hay nada más grandioso que el placer.

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