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Soy un hombre casado de 40 años y conocí a una nena de 26 años por un grupo de Telegram en el cual compartimos libros, con ella nos empezamos a escribir acerca de temas de interés común, a conocer poco a poco mediante textos y mensajes primero en el grupo y después en chats privados. Las cosas fueron fluyendo de manera natural, tomando confianza con el tiempo y a medida en que fuimos descubriéndonos, empezamos a compartir mas cosas y sin darnos cuenta, empezamos una rara relación (la cual no sé como definir) que en algún momento evolucionó a Sexting y videollamadas. Es una nena joven e inteligente, me encanta su creatividad para sugerir/inventar cosas, cuando ella quiere jugar adoro el picante y doble sentido erótico que sabe encontrar en un texto, en una foto, en una palabra o en una canción, realmente disfruto de las risas y la satisfacción que sentimos cuando nos damos gustos en los retos que nos ponemos uno a otro. Con mi esposa nos casamos muy jóvenes cuando ella quedó embarazada (llevo mas de 20 años casado con ella, tengo dos hijos) jamás hemos hecho texting aunque se lo he propuesto, ella es muy tradicional en los temas sexuales y nuestra vida sexual es buena, yo le pido que hagamos cosas novedosas, pero ella no quiere, la rutina de nuestros trabajos y las obligaciones del hogar, los pagos de obligaciones y la crianza de nuestros hijos son su prioridad.

Jamás imaginé que esto iba a pasar, llegó a mi sin buscarlo, nunca le había sido infiel a mi esposa (hasta ahora, solo ha sido texting, pero es una forma de infidelidad). Para evitarme problemas con mi familia, tengo un celular privado el cual utilizo solo para estos fines, nunca había compartido/recibido antes fotografías-videos y textos sexuales y realmente me gusta vivir y experimentar todo el morbo que me produce el recibir en cualquier momento del día en mi celular sus audios, sus fotos sugestivas y explicitas tomadas desde diferentes ángulos de su cuerpo, los videos que me envía desde su trabajo o cualquier sitio, verla desnudarse en su baño, cambiarse de ropa en su habitación, verla desnudarse exhibiendo para mí su lencería (cuando me dice que diga que ponerse, o que compró para mí, o como quiere que ella se vista, o me muestra como amaneció…), verla acariciarse y estirarse sus pezones, verla masturbarse y dedearse en su culo,….    Ahora ella quiere que nos veamos y pasemos del cibersexo a tener encuentros reales y en este punto no sé que hacer. Aunque me encante la idea y desee a esta nena, no quiero hacerlo, eso es poner en riesgo mi matrimonio ni quiero serle infiel de esta forma a mi esposa.     ¿Qué harían ustedes?

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