Soy Alejandro, tengo 33 años, costarricense, soy hetero-curioso, les cuento una historia que me pasó hace un par de años… Resulta que siempre me han dado morbo las transexuales, travestis, crossdressers (bueno ya entienden la idea). Mi familia es católica (yo no soy practicante, como más  adelante se darán cuenta). Fui criado en un ambiente muy machista donde hablar de sexualidad era un tabú y que ni se diga de aprobar la homosexualidad. Para la gente de mi pueblo, ser homosexual era considerado como la peor desgracia para la familia. Les cuento esto para q sepan el ambiente en el que crié (me imagino que no muy alejado al de la realidad de muchos de ustedes. En fin, les cuento, era un sabado por la noche, poco más de las 10 pm y estaba muy cachondo, así que agarre mi carro y me fui para Alajuela a ver a las travestis q se paran en la esquina de la cuadra dónde está el “night club Jupiter”. Se puede decir que ese era mi fetiche, mi secreto, me gustaba ver a las travestis pero nunca había estado con una, solo me gustaba observarlas. Estuve dando vueltas por el sector como una hora y había una travesti q me llamó la atención pero no me animé a hablarle. Ella era rubia, morena, ella medía 1.70, llevaba vestido corto (de esos puti-falda), era de color plateado, se le veían aquellas piernotas riquisimas, el vestido era descotado, por supuesto que ella no vestía brassier… Por ahí hay una plaza de fútbol, así que me detuve a un costado de la plaza a orinar. Espere a q no pasará nadie por ahí y me baje del carro y me dispuse a orinar pero con todo el descaro de sacarme la picha y ponerme en dirección a dónde estaba esa travesti (ella estaba sola). Ella me vio y se vino caminando para donde yo estaba, yo seguí en lo mío sin taparme ni nada -q me viera, igual y eso era lo q yo quería- ella me saludó, me dijo q se llamaba Dalila y de una vez me dijo -Que rica picha mi amor y yo le dije -Ahí la tienes mi amor, cuan quieras… Ella me dijo q cobraba ¢15.000 el polvo (más o menos unos $30.00, tarifa muy accesible para una prostituta diría yo) pero le respondí que no tenía dinero (igual yo solo quería ver, nada mas, mi hombría podía vivir con ese secreto) pero que ella me gustaba y q quería acompañarla un rato… Estuvimos hablando por la esquina de la cuadra hasta la 1 de la mañana y como no salió cliente y ella estaba con frío me pidió que la fuera a dejar a la casa y yo accedí sin pensarlo 2 veces (vivía por el roble de Alajuela).
De camino íbamos hablando de todo y en eso le pregunté -Como me viste la picha, grande o pequeña? -La tienes rica mi amor, me contestó. -Ya en serio, como me viste la picha?. -La tienes normal, me volvió a decir. -Es que veame como me tienes, respondí y me la volví a sacar (estaba muy templado), ella me la agarró y se desabrochó el cinturón de seguridad y de una y sin pensarlo me empezó a mamar, yo reduje la velocidad para que la mamada durará más tiempo. Ella se sacó los pechos (operados) y yo se los empecé a acariciar. Cuando en ese momento me dice: -Papi me quieres ver la picha? Y yo -Saquesela!!! Se va sacando el pene y sin dudarlo se lo agarró y la empiezo a masturbar, hasta que pasando por una parte oscura y sola tuve que parquear el carro y la empecé a mamar… Nunca antes había chupado un pene, pero tenía mucho morbo y sentía que se me iba a salir el corazón de la emoción. Agarre aquel pedazo de carne todo venoso, grueso, duro y que a la vez goteaba lubricante y me lo metí hasta dónde me entrará en mi boca y lo succionaba con fuerza, lo lamía con mi lengua, desde los huevos hasta la punta del glande y le empezaba a tocar el ano con mis dedos cuando en eso, venía un carro a lo lejos y tuvimos que dejar lo que estábamos haciendo y proseguir con nuestro camino rumbo a la casa de ella.

De camino, seguimos en lo mismo, ella me la agarraba y me la mamaba y yo se la agarraba y se la sobaba hasta q llegamos a la puerta de la casa y ella me invitó a entrar. Por supuesto q yo no iba a desaprovechar la oportunidad!!!
Entramos a la casa y nos besamos, ella me quito la camisa. Yo le baje el vestido, mi pantalón no duró un segundo llegando al suelo, ella se inco y me quitó el boxer y empezó a mamarme exquisitamente… Me acariciaba los huevos con una mano y con la otra me empezó a tocar el culo. En eso me pide que me inque en el sillón grande de la sala y yo ni lerdo ni perezoso lo hice dejándole mi culo de frente, cuando siento la cosa más deliciosa q me han hecho, me ha pegado una chupada de ano, pero de las cosas ricas, me lamía y me trataba como de penetrar con su lengua, me agarraba la picha y me la sobaba durísimo, como si me la quisiera arrancar, en ese instante me empezó a tocar el ano en forma circular con la punta de los dedos y yo estaba templadisimo, nunca había sentido algo tan rico pero me estaba encantando así que me deje llevar por la excitación. Ella siguió con el toqueteo y de repente sentí como entraba su dedo en mi ano y yo lo disfrutaba a más no poder, y ella empezó a manipular mi ano con 2 dedos hasta q me los metió al mismo tiempo… No tengo palabras para describir la sensación de placer que eso generó en mi. Ella, con una mano me masturbaba y con la otra me metía 2 dedos y yo solo gemía de placer. Ella me soltó el pene y me agarró del pelo y tirándome la cabeza hacia atrás me dijo -Te voy a hacer mi puta! -Soy tuyo mi amor, le respondí, -Hazme lo que quieras! Ella sacó su dedo de mi ano y se puso de pie, pero pegó su cuerpo con el mío y me empezó a restregar aquel miembro todo rígido contra mis nalgas, me tiraba del pelo hacia atrás y me decía al oído -Te voy a coger, tu culo es mío ahora! Mientras seguía moviendo su pene entre mis nalgas y ya sentía yo la punta de su pene rozando mi ano y yo estaba desesperado pidiendole que me penetrará.
Ella sin pensarlo, se puso un condón. Yo por dentro sentía miedo, pensaba que si me penetraba, hasta ahí llegaría mi hombria, se estaba acabando mi heterosexualidad y que desde ese momento en adelante ya no me iban a gustar las mujeres (yo era el típico macho ignorante lleno de complejos y tabúes), pero también estaba ebrio de placer, extasiado por lo que ella me estaba haciendo y que ninguna mujer me había llevado a ese límite anteriormente y me pensaba por qué reprimirse, quiero saber que se siente ser penetrado y q mejor momento q ese para averiguarlo…
Dalila, se puso el condón y me puso lubricante en el ano, ella se llenaba los dedos de lubricante y me los metía por el culo con movimientos circulares, cuando llego la hora, ella me sacó los dedos y con sus piernas abrió las mías, yo tomé mis nalgas con mis manos, y las abrí entregándome por completo a lo que ella quisiera hacer y fue en ese momento cuando me arrimó la punta del pene en el ano, y empezó a meterlo muy despacio… -Oh por Dios, pensé en ese momento, aquí viene, me dolía un poco, pero yo respiraba profundo aguantando el dolor. Era una sensación un tanto incomoda cuando de repente sentí que la sacaba y de seguido me la metió toda, hasta adentro, grité de placer y ella me tomó del pelo y me la seguía empujando diciendo -Te voy a partir el culo… Ella me soltó el pelo y a como pudo me puso más lubricante y me empezó a embestir con la fuerza de un toro. Yo ya para ese momento no pensaba en nada, solo me dejaba llevar, totalmente entregado al placer y la lujuria, ella me daba y me daba y yo sentía riquísimo. Me puso de 4 en el piso sobre la alfombra y se subió encima mío cual jinete cabalgando a su corcel y fue ahí mismo en la alfombra de la sala de su casa donde me dio vuelta, me acostó espalda al piso y puso un cojín del sillón debajo de mi espalda (para levantar mi culo para seguir con la fiesta), me tomo de las piernas y las levanto llevandomelas hacia mi cabeza, y me dijo que me masturbara mientras ella me penetraba con toda su fuerza, yo como buen esclavo, obedecí sumiso la orden de mi ama y fue en ese momento que sintiendo como llegaba al clímax le dije que ya no aguantaba más, que me iba a venir y fue entonces cuando más duro me la metió, sin ninguna piedad, sin ninguna contemplación de ningún tipo, fue tal la embestida q me regué a chorros, mi propio semen me llegaba a la cara por la potencia o más bien por la excitación que tenía… Justamente, estaba eyaculando cuando Dalila, me sacó su pene de mi ano, se quitó el condón y me lleno el pecho de su caliente y espesa “lechita…” Ella se retiró de la sala por un momento mientras yo seguia acostado en la alfombra, tratando de recuperar el aliento cuando vino ella con papel higiénico para limpiar todo el embarrijo de semen que había sobre mi.
Me limpié y ella me decía -Mi amor, que culo más rico tienes, todo apretadito… Ya sabes, cuando quieras me buscas! Ella me dio su número de celular, nos despedimos de beso y me fui para mi casa de madrugada.

De camino, sentía una sensación extraña en mi culo (nunca antes me habían penetrado) y llegué a mi casa y pensaba tonteras como que si de ahora en adelante mi culo quedaría dañado y el “material” saldría de mi cuerpo manchandome la ropa. Y otra cosa que pensé era q si tendría el culo lleno de sangre por dentro por ser mi primera vez. Llegué al baño de mi casa, me senté en el servicio, todavía sentía como si me estuvieran penetrando (sensación q me quedo por un par de días) pero todo normal, nada de sangre… Me dispuse a bañarme a esas horas de la madrugada ya estaba por amanecer. Tenía una idea fija en mi cabeza, me habian penetrado y sentía que me seguían gustando las mujeres, así que me di cuenta de que los mitos del machismo no eran más que miedos infundados por un montón de ignorantes para no explorar nuevas formas de placer. Les diré que una cosa si aprendí después de esa experiencia, me gustó el sexo anal, pero solo con mujeres o transexuales, no me llama la atención estar con hombres, de hecho no me atraen en lo más mínimo. Mis amigos no saben absolutamente nada de esa historia (nunca se las conté porque no quiero q me rechacen), pero para ellos yo soy un “vikingo” con una barba larguísima, borracho, jugador, todo el estereotipo de macho alfa (la imagen que el machismo crea de un hombre con preferencias sexuales llamense normales).

Tengo novia, mi relación es estable y los 2 disfrutamos del sexo a plenitud, nunca le he contado a ella de mi experiencia con el “3er sexo” pero esa es una fantasía q me gustaría cumplir, tener un trío con mi novia y un travesti… Algún día tendré el valor de proponérsela…