Yo a mis 21 años (1.83 cm, delgado, cabello negro) siempre había querido estar con una madurita mayor de 30 años. Un día estaba navegando por un chat conociendo nuevas personas, hasta que me llego un mensaje con un “Hola”; yo muy normal lo conteste hasta seguir con una buena platica, al tal punto de intercambiar los números de Whatsapp para seguir hablando. Yo de vez en cuando la saludaba para distraerme un rato, hasta que nuestra conversación empezó a ser más fluida y empezábamos a hablar casi todos los días, con el tiempo le dije que tenia interés por ella, le comente mi situación (tener sexo con una madura) y ella me respondió lo mismo (su fantasía estar con alguien menor). Las conversaciones ya eran más calientes, nos enviamos fotos cada uno pidiendo lo que quería ver, en una de esas fotos ella sorpresivamente me envió una con un sexy babydoll, con unas tanguitas rojas, las cuales se las corría para introducir sus dedos por su vagina húmeda y rosadita (OH MY GOD); yo le enviaba videos de mi pene simulándole que se lo introducía por su vagina y su ano, ella me decía que eso la mojaba mucho. Ya después de 2 meses le dije que nos viéramos en un motel, le dije que nos viéramos en los del Restrepo (Bogotá), son muy reservados, económicos y limpios; ella aceptó y acordamos vernos el siguiente fin de semana. Yo con muchas ansias y temor de por fin de conocerla me la imaginaba todas las noches, tan así que volvía a ver sus fotos y masturbarme para sentirla más cerca. Llegó por fin ese sábado, nos vimos en un punto muy cerca al de los moteles (yo todavía con muchas ansias y miedo). Cuando la veo me digo -oh por dios esto era todo lo que quería-, era una mujer como de 42 años, de 1.68 cm de cuerpo delgado, con algunos gorditos, cabello largo y de rayitos con un vestido a la rodilla con medias veladas, tacones y una chaqueta de cuero, que mujer tan bella (me gustan las mujeres muy naturales, no me interesa si tienen algunas imperfecciones, todos las tenemos). La salude con un pico esquinero y le dije -Hola como vas, hace mucho quería verte, de verdad-, a lo que ella me respondió -Yo también quería conocerte eres muy guapo-. Luego de eso entramos al motel, platicamos un rato, se empezó a calentar la conversación y por fin llegó el momento. Le quite la chaqueta, le empecé a besar el cuello, por detrás de los oídos, bajando por su espalda pasando mi lengua, luego empecé a tocarle sus grandes senos y a levantarle ese vestido el cual tenía por debajo unas medias liguero negras con rojo muy seductoras que a su vez combinaba muy bien con ese vestido; al rato la acosté en la cama abriéndole sus piernas y quitándole esas tanguitas húmedas hasta que metí mi lengua en esa dulce y mojada vagina. Hicimos un 69, luego la cogí de perrito, después de misionero; todo como por media hora, hasta que ella tuvo un orgasmo con squirt y yo viniéndome en sus senos. Todo estuvo hermoso, ninguna persona me había hecho sentir de esa manera. Todo eso lo repetimos una vez más, hasta que terminamos, hablamos un rato y luego nos despedimos.

Todo esto es la fantasía de una persona de 21 años que les quiere expresar a algunos lectores, pero también con el doble sentido de conocer a una mujer con la que pueda cumplir dicha fantasía similar. Ya he escrito otras confesiones como: “Todo lo que me ocasionó las ganas de hacerle el amor a una chica“. Si tienen algún comentario o pregunta, no duden en escribir. Espero les haya gustado. Nos vemos pronto con alguna fantasía o experiencia que haya tenido.