Anonimo 🙂 (anónimo)

Hace algún tiempo tengo una de esas “relaciones abiertas” en dónde salses con alguién se comen y no pasa nada más, cada uno sigue con su vida común y corriente, es decir, ni es tu novio, ni es tu amigo, solo es tu “polvo”. Se suponía que había una regla en esa relación, estabamos por sexo y los sentimientos no tenían cavida. La cuestión es que eso es muy difícil de que pase y juntos nos fuimos encariñando y cómo no, nos entendiamos en la cama de maravilla, pero nunca formalizamnos nada.

Un día me presentó a uno de sus amigos de infancia, él vivía a dos cuadras de su casa y apenas lo ví por primera vez, no sé qué pasó en mi, pero me mojé muchísimo, su mirada era penentrante, su porte irresistible y sus manos tenían un algo que me hacía desear que me tocarán toda.

El caso es que yo me hice muy amiga del amigo de mi “polvo”, saliamos frecuentemente a tomar con un grupo de amigos y nunca pasaba nada más allá de lo que imaginaba mi mente. Un día, me llamó, tenía la casa sola e iba a hacer “una fiesta”, yo acepté, era en la noche y el día lo tenía dedicado a mi “polvo”, con él, como de constumbre, nos quedamos todo el día en su casa y cogimos como si no hubiese un mañana, al menos unas 6 veces en toda la tarde, cuando fue de noche salì de su casa caminé dos calles y llegué…

Llegué a su casa del amigo de mi polvo solo había invitado a mi mejor amiga y su novio, que era el mejor amigo de él, esa era la “fiesta” solo los 4. Pues bueno, empezamos a beber muchìsimo y fumamos weed, obviamente durante la noche hubo par de miradas y palabras insinuadoras, pero solo fue hasta que estabamos ebrios y trabados cuando empezamos el coqueteo real y nos olvidandonos de que era el amigo de la persona con la que estaba saliendo, me besó tan delicioso que mi ropa interiror quedo complemente mojada enseguida, me agarró de las nalgas, me abrió las piernas y me alzó para llevarme a la habirtación.

Tenía algo de culpa, pero se fue llendo junto con mi ropa el besaba muy delicioso, sus manos me toacaban tan bien todo el cuerpo que me hacía gemir con el solo roce su sus manos contra mi piel. ¡Quería que me penentrara ya!, me hizo suplicarle que lo hiciera, me tumbo a la cama y me dijo: ¿si? ¿querías que te comiera perrita?. Yo me iba a explotar de la exitación, sacó su pene y se empezó a pajiar mientras me cogiò fuerte del cabello y me hizo chuparselo, yo hice mi mejor esfuerzo por darle una buena mamada y como compensación me dio justo como me gusta, rápido y duro.

Fue el mejor polvo de mi vida, nada monotono o dentro de lo delicado y convencional. Con un toque de sado, un par de nalgadas, cahetadas y asfixía de la que causa placer, me penetro en las posiciones más deliciosas, me hizo venir 2 veces, la primera son una deliciosa penetración en cuatro, mientras me sotenia del cabello y me decía cosas sucias al oído y la segunda con un oral increhíble, me hizo subir a las estrellas y bajar al infierno con solo su lengua.

Al día siguiente no le querìa ver la cara, tenía mucha pena, ahora, nos vemos frecuentemente, para que entre alcohol y marihuana reventemos de placer. La persona con la que yo estaba saliendo nunca se enteró y dure comiendomelos a los dos casi seis meses, mi relación abierta con el”polvo” se acabo y ahora solo me como a su amigo.