Siempre he considerado al hombre que me ha cogido como nadie, cómo único, no sólo en el tema del amor, si no también en la cama…

Hace unos días, mi ex me escribió de la nada, con el chiste de que “fuesemos a un motel” yo entre risas me dije a mi misma “Por qué no?”, porque en ese momento solo me pude acordar de la rica foto que me había enviado de su gran pene, que se veía tan rico y listo para chupar…

Entre risas y negaciones, terminé aceptando. El me recogió en mi casa, intentamos evadir el tema, aunque los dos sabiamos a donde iba todo. Llegamos al motel, nos empezamos a besar y las cosas fueron subiendo, no nos deciamos muchas cosas. Le pedí un oral deliciosos de los que el solo sabe dar, uff, en menos de dos minutos me hizo llegar y ya yo lo estaba montando, joder. Me puse sobre el, brinqué como nunca, luego le di la espalda para que tuviese una gran vista (para que se imaginen un poco, tengo un culo bastante favorable), ese hombre se volvía loco, lo observaba desde el espejo de arriba de la cama, solo ver como salía y entraba era un placer…
Luego pasamos a estar en cuatro, acompañado de un grito al sentir su verga dentro de mi (que cosa tan grande), de unas buenas nalgadas y claro, una excelente jalada de cabello.
Había pasado una hora y media y el aun seguía duro y rico… Cuando yo ya me había venido como una loca en su lengua y dedos…
La noche acabó con un rico baile y un rico movimiento de mi culo sobre su verga mientras el se masturbaba. Fue inexplicable…
Mis mejores orgasmos y gemidos son por el… Por esa lengua y esa verga que tanto amo…