Súper relajada y excelentemente follada (anónimo)

Era mi masajista desde hacía tiempo,  Pero nunca lo había visto con otros ojos que no fueran estrictamente profesional,  hasta ese día,  siempre que terminaba su sección conmigo me daba un abrazo y me acomodaba los huesos de mi espalda,  pero ese día en vez del acostumbrado abrazo me besó fue un beso dulce y cálido que no se porque me estremeció y me puso un poco húmeda la verdad,  a la siguiente sección fui un poco sexy,  siempre iba deportiva pero aquel día me puse mi mejor vestido, zapatos de tacón alto y sutilmente maquillada,  me recibío con su mejor sonrisa como siempre pero está vez tenía un toque de morbo en ella, como siempre me desvesti como quién no quiere la cosa pero mi “cosa ” quería más;  cuando empezó el masaje solté un pequeño quejido de placer lo mire por el rabillo del ojo y pude ver su cara, una cara de lujuria que me hacía mojar más,  me preguntó ¿cómo quieres el masaje?  Le respondí hoy no quiero masaje me senté en la camilla y agarré su inmenso pene, sólo traía tanga, el me miro y le gustó lo que vio,  inmediatamente se puso de rodillas y metió su lengua en mi vagina,  ufffff que lengua más deliciosa, no sólo era experto en hacer masajes, el movimiento de su lengua hacía que moviera mis caderas con ganas de meterlo todo en mi,  sentía que iba a explotar pero quería sentir como me iba a penetrar,  enseguida se para y me agarra la cara y me da el más exquisito de los besos, siento que ya no me puedo aguantar más y de repente siento esa enorme verga entrando por mí vagina, me embestia como una fiera su pene entraba y salía de mi, yo no aguanté más y sentí como de mi salía un chorro de placer entre tanto su cara me decía que el también iba a explotar,  lo detuve me arrodilló ante el y recibo toda su leche en mi boca, sabía a sexo era deliciosa; le di un encantador beso blanco me vestí pague mi excelente masaje y salí relajada y excelentemente follada, después de ese encuentro tendríamos muchos más incluso sexo anal que la verdad nunca creí que disfrutaría  pero ese se los contaré luego, entre tanto he llegado a la conclusión de que tengo al mejor masajista del mundo…