Alexander (anónimo)

Hace ocho días fuí con mi novia a un club swinger. Ya habíamos asistido antes, pero en esta oportunidad logramos realizar nuestra fantasía: participar con otras tres parejas en una orgía desenfrenada, llena de morbo y placer extremo. Me gustó mucho ver como mi novia le acariciaba los senos a otra mujer. También se dedicó a coger vergas y a masturbarlas, mientras yo la penetraba a ella. Fue delicioso. Nadie que nos conozca se imagina nuestras andadas. Queremos repetir pronto, ¿alguien se anima a acompañarnos?