Estábamos ahí en el parque como muchas veces fuimos, platicábamos del trabajo, nos besábamos y aveces nos caldeábamos. Esta vez fue diferente lo tenía ahí frente a mi moría por besarlo con lo mucho que me fascinan sus besos y ahí empezó todo empezó a besarme tan apacionadamente que le correspondí, luego sus manos empezaron a tocar mi trasero y a meter mano bajo mi ropa, yo le baje el cierre de su pantalón y esta vez se dejó lo toqué y estaba muy exitado empecé a masajearselo, me senté en la banca y le dije “puedo” el contesto que si. Metí su pene ya duro en mi boca sentía como el ya estaba escurriendo y lo saboreaba como si fuera una paleta, lo lamía con mucha sabrosura y lo metía hasta el fondo de mi garganta, su pene se ponía más duro y seguía escurriendo.

Me levante de la banca y el me metió mano sentía como tocaba mi clitoris, mis labios y como introducía sus dedos dentro de mi se sentía tan rico que ya estaba mojada y quería que ya me penetrara, me bajo los legins y mi pantaleta se bajo y empezó a hacerme un oral, se sentía tan delicioso como metía sus dedos en mi y con su lengua tocaba mi clitoris. Me recostó sobre la banca y subió mis piernas introdujo su pene duro en mi y empezó a moverse se sentía tan bien pero ese gozo duro muy poco se vino en pocos minutos y ni siquiera pude tener un orgasmo, se salió y se disculpó y así como si nada solo nos besamos y nos fuimos de aquel lugar.