Lokita Caliente (anónimo)

Hola, soy una mujer casada desde hace 4 años, la verdad fue que con mi esposo no dure mucho tiempo de novia antes de casarnos y para ser sincera él es un gran hombre, responsable, cariñoso y tiene muchas cualidades que cualquier mujer desearía que su pareja tuviera pero tiene un defecto, es muy malo en la cama, nunca me ha satisfecho sexualmente. Llevando un poco más de un año de casados entre a trabajar a una nueva empresa como supervisora, allí estaba yo iniciando un nuevo reto cuando de pronto me presentan a uno de mis compañeros, alto, moreno, con un cuerpo perfecto, era para mí una creación perfecta. Empezamos a hablar y en cuestión de días ya éramos amantes.

 

Algo que nos caracteriza es que hacemos muchas locuras, nos dejamos llevar por la adrenalina, por el deseo y la pasión, era viernes cabe aclarar que ya no trabajamos juntos, lo llamé le pregunté si tenía clases en la U, me dijo que no y le dije que si nos podíamos ver a lo que él me dijo que sí, nos citamos en una universidad muy reconocida de la ciudad de Cali. Ese día salí de trabajar y le dije yo llevo algo de comer solo busca donde hacernos. Yo llegué a un sandwich qbano que había cerca, hice el pedido y mientras me despachaban fui al baño, tenía un pantalón licrado sin cierre y sin botones, me lo quite, me quite la ropa interior y me arreglé, recogí el pedido y caminé 2 cuadras hasta la universidad donde me esperaba, mientras caminaba iba hablando con él por celular y me dijo estoy en el salón 209. A medida que caminaba y pasaba por cada uno de los salones y me acercaba mi corazón de aceleraba, llegue y abrí la puerta, era uno de los últimos salones, con puerta y retirado de todo, cuando entré me dí cuenta que él había sentido mis intenciones, entré él estaba sentado en un pupitre, se puso de pie y me saludó con un beso, inmediatamente me volteó bruscamente quedando mi culo rosando su dura y grande verga, en ese momento me tiró del cabello y tirando mi cabeza hacia atrás fue deslizando su mano por mi pantalón y que sorpresa se llevó al ver que no tenía ropa interior, para ese momento yo ya venía mojada, metió sus dedos gruesos en mi vagina humedad y empezó a volearme dedo, allí de pie hasta que no aguante más y le dije: Pará que me voy a venir, las piernas me temblaban, mi corazón palpitaba a 1000 y me dice dale, vente mi puta, en ese momento yo no aguantaba más y tuve un súper orgasmo tan fuerte que me tuvo que coger porque las piernas no me respondían.

Nos sentamos y destapamos los sándwiches que había llevado y empezamos a comer, risas van, risas vienen, cuando terminamos de comer me volvió a meter la mano en el pantalón y llegó a mi vagina y de nuevo a darme dedo hasta que me provocó otro orgasmo delicioso a este punto ya no aguantaba más y le dije, quiero que me metas tu verga y me dijo no, aquí no se puede, solo así, disfruta tú que yo haciendo esto también disfruto y siguió me tapaba la boca, me agarraba los senos, me tenía a su merced yo a punto de gritar de placer, cuando me había venido un par de veces más, me dijo, ponete en 4, bájate los pantalones para yo darte lengua, yo tenía miedo de que nos pillaran pero era más grande la arrechera que tenía, así que sin dudarlo me baje el pantalón hasta las rodillas y me puse en 4, él se sentó en un pupitre y empezó, su lengua pasó casi rosando mi ano y luego me metió los dedos en la cuca y su lengua rosaba mi clitoris, no podía más, estaba que gritaba, tapaba con mis manos mi boca y me mordía la mano de placer, para no gritar, cuando de repente se detuvo, me agarró del cabello y sin pensarlo cumplió mi deseo, me metió su verga grande y que para ese instante estaba que se reventaba, la metío duro y hasta el fondo, me tiró la cabeza hacia atrás y me dijo: esto era lo que querías perra? Yo solo me limitaba a medio mover la cabeza tratando de indicar que si, empezó, lo metía, lo sacaba, me rosaba el culo con la punta de su verga, yo a estas alturas quería que me la metiera en el culo, pero seguía penetrandome por la vagina, volví a venirme, él es de los hombres que duran muchísimo, saco un condón de su maletín, se lo puso y cuando menos lo pensé me metió su verga en mi culo, uffff les confieso yo estaba en el cielo, seguía y seguía dándome, paró, se quitó el condón y empezó nuevamente a darme por la vagina chorreante, hasta que de su boca salió un pequeño gemido, allí supe que iba a llegar al máximo placer y así fue, unos segundos después, sentí su semen recorrer las venas de su verga y sentí la presión con la que salía, uffff fue delicioso yo al igual que él me vine, puse unos cuantos pañuelos en mi entrepierna, me subí el pantalón, él se arregló y nos sentamos dichosos del placer y la adrenalina que acabábamos de sentir. Nunca pensé vivir algo así en esa universidad y en esos minutos. Fue una de las mejores experiencias aunque creería yo que fue la mejor de mi vida.