Latinoamérica, medio continente mal follado

Le tenemos miedo a quedarnos solos, pues por ello mentimos y nos sometemos a cosas que no nos gustan, no nos placen.

Latinoamérica tiene los ojos vendados, vivimos bajo el machismo impuesto por algunos hombres e incluso comunidades de mujeres, dispuestas a servir y ser tratadas como esclavas sexuales; no dejemos de lado el feminismo, mal interpretado por aquellas que se sienten oprimidas, pues intentan pasar por encima del papel de hombre independiente, que las quiere rodear. Vivimos en relaciones agobiantes, porque el que no se casó es homosexual o promiscuo y la que no se casa es lesbiana o poca mujer. Vivimos desesperados buscando la aceptación del otro, llenos de orgullo ocultando lo que realmente somos, vivimos rodeados de familias que aparentan ser perfectas, cuando papá y mamá duermen en camas separadas, porque ella no lubrica y él busca ayuda en prostitutas a las que paga solo por su escucha; vivimos llenando los matrimonios y relaciones sentimentales de apariencias y etiquetas, con el único objetivo de sentirse mejor que los demás, enseñándole a los hijos a aparentar lo que no son desde pequeños; vivimos golpeando y gritando cuando alguien piensa diferente y destruyendo con discriminación a quienes actúan desemejante.

Pero, ¿Qué nos ha hecho tan miserables? O mejor aun ¿Qué nos ha hecho querer vernos tan miserables?, en mi profesión como psicóloga, he notado que el mundo está totalmente loco y descabellado, que por pensar o actuar diferente a lo que una curva de normalidad muestra, pueden intervenir legalmente con nosotros para “orientarnos” por el camino aburrido y putrefacto en el que marcha toda la sociedad, actuando como una manada de vacas dirigiéndonos a un matadero, donde el líder siempre es él que pisoteo a todo el mundo para poder guiar, en vez de ser quien por todo el camino consiguió y oriento a amigos, para alcanzar la libertad de pensar y actuar bajo el mando de la plena autonomía e independencia, independencia que no solo es espiritual, sino también cognitiva, económica y necesariamente sexual.

Damos pasos a cosas para aprender a conocer a los otros antes de conocernos a nosotros mismos, la cultura latinoamericana, tal vez un poco ilusa e ingenua, elige presidentes no para que trabajen por la sociedad, sino para trabajar para ellos; deja de trabajar en mini empresas no para forjarse como profesional competente, sino para aparentar una mejor experiencia laboral; aspira tener orgasmos que debe darle su pareja, sin antes haberse regalado uno por parte propia; se casa no para vivir y construir objetivos en pareja, si no para aparentar y formar un margen de patrones bajo el orgullo y la mentira.

Pero, todo lo anterior fue dicho solo para traer a colación y argumentar un punto en específico: Latinoamérica, medio continente mal follado, o mal comido, como el léxico popular de mi país me deja denominar. Pero retomemos la historia, para hacer esto más trascendental y divertido; María a la edad de 8 años es observada por su madre, mientras se masturba, ella irrumpe el momento argumentándole a María que es una mala práctica y debe dejarla de hacer, ahora María con 17 años le niega a la sociedad que lo hace, pero se masturba diariamente todas las noches, después de asegurarse que nadie la vera; Martin, quien creció en cultura caribeña machista, y a quien le preguntaban con solo 7 años: ¿Cuántas hembritas tiene?, hoy tiene una esposa para criar a sus 3 hermosas hijas y 7 mujeres fuera de su matrimonio engañadas, a las que complace sexual y económicamente con la defensa de ser y sentirse mejor hombre. Juana, quien a sus 10 años vivió el maltrato físico que su padre alcohólico otorgó a su madre, ahora a sus 27 años, golpea a su esposo porque ella es quien manda en casa. Todas las últimas historias con una cosa en común, tabú y falta de información.

La cultura latinoamericana está llena de vacíos, gente actuando bajo el comando al que yo llamo “Ensayo y error”, que básicamente demarca el que sí hago algo que funciona en alguien, lo hago con todo el mundo; pero que fatalmente nos llevando a la irreverente generalización, miren ustedes un caso puntual: José tiene su primera experiencia sexual, quiere masturbar a su novia, no conoce como hacerlo y mueve sus dedos dentro de ella como licuadora, Laura, quien es su novia y desconoce los orgasmos por falta de masturbación (Porque solo las putas y necesitadas se masturban), finge ante su novio disfrutar de aquella atrocidad, José muy contento, lleva 15 años masturbando de igual forma a todas las mujeres y todas aquellas mintiéndole por falta de identidad, miedo a que piense que es una vagabunda o desconocimiento del orgasmo.

La cultura latinoamericana no se ha enseñado a hablar con la absoluta sinceridad, porque tenemos miedo a fracasar, ser tildados y aun más angustioso, a tener que hacer respetar nuestro punto de vista en sociedad, no por la valides de nuestros argumentos, sino por el estatus, la clase social, e incluso la educativa en la que nos encontremos, caso puntual: Jessica, vive con su esposo, un economista importante, desde hace 15 años, ella no termino su colegio, pero lee constantemente sobre temas de interés y permanece informada, dice querer experimentar un squirt con su esposo, le comentan e intentan hacerlo varias noches por aproximadamente 2 semanas sin obtener resultado alguno, ella sabe después de leer mucho del tema, que él no le estimula el punto g de forma correcta, así que ella se lo hace saber, él indiscriminadamente no solo la insulta argumentando ¿Qué va a saber ella sobre sexo sin haber siquiera terminado el colegio?, sino que también la tilda de “Ganosa y enferma sexual”, ahora Jessica, se masturba diariamente en casa mientras su esposo trabaja, consiguiendo en cuestión de minutos el anhelado squirt.

La cultura latinoamericana, etiqueta el divorcio como sinónimo de fracaso sexual, de poca autenticidad e importaculismo sentimental, el divorcio no es un fracaso amoroso, ni sexual y mucho menos muestra de poca autenticidad, es por el contrario la experiencia más gratificante y educativa de la actual sociedad, da muestra a la persona de lo qué es amor propio, libera a la persona de el papel ético-moral impuesto por la sociedad amarillista, consumista e hipócrita que aspira a verlo cada vez peor, da muestra a la persona de que vivir solo no es malo y que para vivir en pareja, no solo se trata de que tanto amor como pareja se siente, sino del rol importante que juega, la familia, el dinero, el tiempo y aun mas importante la convivencia.

Para finalizar, los invito a reflexionar sobre qué tanta influencia ha tenido el papel de la cultura de lo que es bueno y lo que es malo en su vida, sobre qué es lo que espera y necesita dar verdadera importancia en su vida amorosa, sexual y profesional, aspire ser mejor persona, llénese de argumentos antes de tomar cualquier determinación e incluso hablar en público, construya relaciones con buena comunicación, llénese la boca con su propia mierda antes de juzgar la mierda de los demás, hable de sexo con la mayor libertad posible, porque si usted calla, está siendo partidario de un continente con mal sexo, mala comunicación, eurocentrismo impuesto por la abrupta destitución de nuestra cultura en procesos de conquista e incluso crianza sesgada de los sucesores a usted.

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