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Después de aquella experiencia por demás inmejorablemente erótica, llegué a mi casa… aún sobresaltada, no dejaba de pensar en cada detalle de lo vivido, fue tanta coincidencia junta para hacer esa fantasía más que perfecta, ¡¡no le cambiaría nada!!… volver a recordar me hacía excitar demasiado, llegué a mi casa húmeda, siguió pasando durante el trayecto, volvía a revivirlo y mi cuerpo respondía… dejé a un lado mis cosas y comencé a masturbarme pensando en él, que delicia imaginarme lo vivido y lo que podía pasar, casi podía sentirlo tocándome … me costó recobrarme para intentar terminar el día sin ningún contratiempo…
Los días pasaron… y con ello una verdadera insistencia en repetir la dinámica, pero nuevamente dudaba, había experimentado una de mis mejores vivencias eróticas de mi vida, una parte de mí trataba de pensar que lo dejara así, la había librado… pero esto puede ser obsesivo casi impulsivo… en la cotidianeidad ahora se escapaban roces de sus manos en mi trasero en cada saludo, y de mi parte una reacción de adrenalina pues cualquiera podía llegar a verlo, pero no le importaba y casi a mi tampoco… ahora él iba más seguido a mi lugar y ambos iniciamos más toques provocativos… cuando lo visualizaba por el pasillo levantaba mi falda para él y su deleite, rápido… él tiraba documentos delante de mi escritorio y poder ver debajo de mi falda… ¡¡¡cómo me excitaba eso!!!… cuando se sentaba a esperar… buscaba el pretexto de caminar frente a él y moverme de la forma más sensual, provocativa…a veces incluso compartida su mirada con otros compañeros… pero en mi deseo, sólo para él…
Me insistía, casi me rogaba, y no pude resistirme por mucho…
Hora de salida… el personal se retira… pero un buen momento para aprovechar antes de irnos…paso a su lugar con el pretexto de dejarle trabajo… ya sabemos la dinámica, primero yo… luego él, ya estoy deseándolo, quiero experimentar lo mismo que lo anterior, comienza el juego, pero él casi directamente se avalanza a mi blusa y la desabotona, besa mis pechos, nos besamos, me acaricia con desesperación … me insiste en que lo deje clavarse en mí pero no estoy segura… no puedo concebir que alguien nos sorprenda a ese grado, ha habido más frecuencia en nuestro contacto, más de una persona comienza a percibir algo raro… todos sabemos qué se puede dar entre dos personas jóvenes, atractivas, muchas horas de convivencia, nadie es tonto… me niego, le intento explicar mi temor, pero no lo hay en él… lo detengo y él me besa más fríamente… nuevamente escucho ruidos y me alarmo… tiemblo pero esta vez yo me abotono… nos quedamos con ganas de más, es obvio pero en esas circunstancias no puedo exceder la experiencia, o eso me digo en ese momento… salimos, lo sentí diferente, me engaño a mi misma al pensar que sólo fajemos y ya… si nos arriesgamos tiene que valer la pena, luego me lo hizo saber cuando hablamos del tema, y tenía razón, mucho que perder por unos cuantos besos… no insistí más… en ese momento, parecía que todo había acabado… un muy buen faje y provocaciones, juegos… tal vez era suficiente para mí, pero para él no… no acabó ahí…continuará.

Pregunta editada