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Estaba tomando unas cervezas con amigas y esa tarde estaba chateando mientras tanto con el chico con el que suelo tirar sin compromiso, pero que su verga me encanta. Sabía que pronto nos íbamos a ver, pero no que esa misma noche sería el encuentro. Llegué a su casa, y fumamos marihuana, lo cual solo disfruto hacer con él, y empezamos a tener sexo agresivo como de costumbre. Por un momento, mientras me tenía en cuatro olvidé con quién lo estaba haciendo y en un esfuerzo mi mente me generó la imagen de un buen amigo por el cual no siento nada. Al segundo, tuve que mirar hacia atrás para verificar quién era y solo me reí un momento. A pesar de eso no siento curiosidad ni deseo por mi amigo con quien creí me estaba acostando, y a veces cuando lo veo me da risa, eso nunca lo sabrá él.