0 Comments

Tengo 40 años, mi esposa Sofía 28, tenemos un buen proyecto de vida, somos profesionales muy bien posicionados y exitosos en nuestra profesión, Sofía está buenísima, rubia, delgada, tetas grandes y paradas, culito firme, piernas largas y una cara preciosa que con maquillaje pasa de ser La Niña más inocente a la Gata más deseada, llevamos dos años de casados y le he sido siempre fiel porque no hay hembra que me encienda más en este mundo.

Siempre viste sexy, muy elegante, siempre en botas y zapatos muy altos, ropa ceñida, escotes sugestivos sin ser vulgar, los mejores perfumes y un porte de mujer sensual que la hice ser deseada por cualquier hombre y mujer.

Nuestra vida sexual ha sido muy muy buena, nos pegamos unos polvos deliciosos, su vagina me enloquece y ella lo sabe, es adicta a mi leche y le gusta que se la eche en las tetas, en su boca y sobre todo adentro de ella, entre más semen le doy, mas feliz es.

Siempre he sido fetichista de la ropa interior y con ella encontré el paraíso, tiene una colección de lencería que va desde diminutos hilos dignos de una puta hasta encajes y ligueros de mujer fatal, unos pequeños shorts de Jean muy apretados que se le marca la vagina y el culo de forma muy provocativa, a ella le gusta sentirse así, sexy.

Desde hace un año introducimos los juegos de roles en la relación, ella accedió, un día le dije que mi fantasía era que hiciéramos un trío con una mujer, lo imaginamos y lo hicimos con una amiga de ella, luego le dije que con un hombre desconocido en nuestro viaje a Barcelona, lo imaginamos pero no lo hicimos, otro día me dijo que cerrara los ojos y que tenía que decírme que su compañero de oficina (Esteban) le estaba gustando, que el era casado, se notaba que muy dotado y que se lo habia imaginado dándole verga, tan solo contándome eso se mojó delicioso y terminamos culeando muy duro, y el tema quedó ahí.

El problema es que me quedo sonando mucho eso y mi mayor fantasía se convirtió en imaginarme que ella me era infiel con Esteban, pero sin que el se enterara de que yo ya lo sabía, me daba mucho placer imaginarme eso, mi esposa me gusta tanto, que me gusta saber que disfruta, gime, y siente placer así no sea conmigo siempre, ella es mi película porno, me la imaginaba mandándole la verga a Esteban y me hacía unas pajas monumentales en el trabajo cada vez que fantaseaba con eso.

Un mes antes de la fiesta de fin de año de su empresa (Un grupo bancario en Colombia) le compre la ropa interior y ligueros que queria que usara en esa fiesta, le regale un bolso para ese día y le metí unos condones, le dije que quería que simplemente se comiera a Eduardo esa noche que tenía mi permiso, me pregunto si estaba seguro y aunque se me salía el corazón de miedo y ansiedad le dije que si, que se dejará seducir, besar, manosear y culear con todas las ganas del mundo.

Llegó el día y efectivamente se puso la ropa interior que le regale, un hilo negro diminuto y transparente por el frente, le pedí que me diera una mamada antes de irme y se fuera con el aliento a mi verga como signo de que estaría conmigo así yo no estuviera presente.

Se fue a la fiesta y ella ya decidida, bailó con Esteban, bebieron, fue fácil, fue puta, le dijo que había encontrado unos condones y quería usarlos, se fueron al parqueadero a la camioneta de el para que le bajara los diminutos panties que yo le regale y le ensartara esa verga en su vagina empapada.

Volvio a la casa después de la fiesta, eran las 5 am, la busco para comérmela y para que me cuente, le bajo los panties negros que están mojados y sucios de un semen que no es el mío, le veo la entrepierna goteando y la vagina un poco más abierta y roja de lo normal, con algunas gotas blancas saliendo de ella, en ese momento le pregunto porque no uso los condones, yo quedé en shock, no lo esperaba, le pedí que me confesara porque había hecho eso, estaba impactado y arrecho a la vez, yo iba dispuesto a comerme su vagina con mi boca mientras me contaba su polvo.

Me dijo que simplemente la calentura era tan animal que ni siquiera contemplo la posibilidad de usar los condones, que se calentaron tanto hablando de sexo, de infidelidad y de morbo, que cuando se la llevó al parqueadero se la comió como a una puta sin compasión, que la lleno de tanta leche que se vino 2 veces cuando sintió ese chorro, que aún tenía la vagina hirviendo y llena de el y que no habría nada que la arrechara más que yo le limpiara la vagina con mi lengua y luego le metiera mi verga para que deslizara más rico y más fácil y venirme igualmente adentro, que quería ese día sentir leche de dos hombres diferentes, yo quedé desarmado, le chupe como un perro, se lo metí, le hice el amor como un animal y me vine tanto que de verdad escurrian chorros por fuera de su vagina con mi verga adentro, la besé, le dije que la amaba más que a nadie en mi vida, y dormimos como un par de bebés, y vivimos la experiencia más placenteras, sucias y morbosas que jamás imaginamos como pareja.

Pd. El sexo sin protección con un tercero es en parte una gran irresponsabilidad, en este caso nos hicimos los chequeos médicos respectivos al mes y a los 3 meses y afortunadamente todo estaba muy bien.

Espero les guste nuestra confesion, intente subir foto de los panties de ese día pero no pude cargarla, si me explican la subo.

Answered question