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Había pasado poco tiempo desde que le termine a mi ex,  lo hice sin tener una razón, realmente era la única persona con la que ocurrían mis encuentros sexuales, pues perdí la virginidad con el, pero en lo personal, pienso que para ser bien “Perra” no necesitas estar con varios hombres. Por esos días yo andaba bien arrecha pero por supuesto bien orgullosa, nunca he sido de las que agachan la cabeza, entonces  decidí masturbarme para calmar mis deseos inmensurables por tener sexo, empece soban dome las tetas, llene mis pezones de saliva, le daba vueltas a mi clítoris, me imaginaba a mis ex dándome duro, como a mi mas me gustaba, en 4… Estaba tan mojada que no aguante y metí mis dedos, trataba de hacerlo duro pero me hacía falta, así que decidí  buscar algo, y encontré un pepino, estaba tan garosa que cogí el mas grande y gordo que había en mi nevera, ni siquiera sabia si eso me cabria. Volví a mi cuarto y obvio me imaginaba a mi ex así que me puse en 4 y me penetre con ese jugoso y gordo pepino, me encanto, estaba tan excitada, gritaba su nombre, me revolcaba en la cama, no quería parar, ahí tuve mi primer squirting.