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Ésta es la historia de una noche desenfrenada y descontrolada en el año 2010.

Éramos un grupo de 5 amigos y amigas que estudiábamos juntos, Andrea era la dueña de una casa vieja de esas grandes con piso de madera y poca iluminación. Nos invitó a celebrar a su casa, todos debíamos llevar lo que íbamos a beber y la idea era quedarnos allí la noche entera.

Caro era mi amiga más cercana, ambos compartíamos gustos musicales y en más de una ocasión nos habíamos besado apasionadamente mientras bebíamos en algún parque entre el centro de la ciudad y sus alrededores, había una gran atracción sexual entre nosotros e incluso en cierto momento llegamos a tener una especie de relación. Caro ese día llevo a dos amigas, una de ellas era una mujer guapa, gordita, con una actitud muy entradora e interesante, su nombre era luz.

Nos vimos al rededor de las 7 PM, al llegar saludé a Caro y a sus dos amigas quienes salieron a recibirme, de inmediato vi los ojos de luz que me miraban con algo más que un gusto normal, hubo química de entrada pero mi atención estaba en Caro, con quién por esos días estaban sucediendo más cosas de lo normal pero aún así no podía dejar de ver a luz, de sentir curiosidad por su manera de verme y tratarme.

La noche empezó con cerveza y trago barato (muchos de nosotros los hemos tomado en alguna etapa de nuestra vida, Eduardo tercero, Chinchin, vino moscatel…), La charla era amena, habían chistes, historias y mucha complicidad hasta que en algún momento el grupo se segmento, yo quedé charlando con Luz, Caro con una amiga y la dueña de la casa con las otras personas.

En medio de la conversación, luz, quien ya estaba entrada en tragos, me confesó que le encantaba, que me había visto en fotos desde antes y que quería tener algo conmigo, yo me sentí incómodo por tener tan cerca a Caro, quien disimuladamente no me quitaba el ojo de encima, así que ignoré la propuesta de luz, quien para darle contundencia a la propuesta, se acercó a mí y me beso el cuello, me lamió la oreja e incluso lamió mi cara de una manera tan grotesca pero sensual que de inmediato me excité.

A los minutos de haber ocurrido eso salí a fumar y le pedí a Caro que me acompañara, le conté que su amiga me estaba “tirando los perros” pero que yo no quería hacer algo para faltarle el respeto a ella, Caro, que ya estaba también tomada me dijo que yo hiciera lo que quisiera con mi vida, que no éramos nada y no me debía nada. El efecto de su respuesta quitó de mi toda duda sobre el qué hacer y me dio la seguridad para dejar que la noche tomara el rumbo que debiera tomar… Y así fue.

Volví a mi asiento con Luz esperándome, me senté y puse una mano en su pierna, ella me miró y nuevamente me lamió el rostro, yo me giré y la besé suave, me dirigí a su oído y le susurré lo siguiente: si realmente quieres estar conmigo puedes hacer lo que quieras, voy a ir al cuarto y te espero allí. Me puse de pie y fui al cuarto principal.

Ella no tardó más de un minuto en entrar, al hacerlo cerró la puerta con seguro y se acercó a mí, sin decirme una palabra me beso de una manera grotesca nuevamente, ella era candela pura, su actitud y su miraba me indicaban las ganas que tenía de mi. Su lengua recorrió mis labios y se metió en mi boca, me mordía, me lamía, realmente era un beso confuso pero tan excitante que descontroló todo. Yo la tomé de la cintura y la lancé a la cama, la besé nuevamente y subí un saco negro que llevaba puesto, lamí sus tetas grandes como un loco y me apresuré a meter mi mano entre su pantalón para tocar esa vagina empapada que sentía ansiosa de mi, ella gemía fuertemente y entre los gemidos y besos despuntó su pantalón y lo bajó, yo seguía besándola y empecé a bajar por su cuerpo hasta su vagina… Que rica sensación, qué delicia lamer esa vagina tan mojada, completamente empapada y deseosa de mi lengua. Empecé lamiendo sus labios, dando lengüetadas largas por cada labio, acercándome a su clitoris El cual lamí, chupe e incluso mordí como el más delicioso manjar. Lamí largo rato, yendo de los labios al clitoris, pasando por su interior e incluso metiendo mi lengua hasta que sentí esos gemidos fuertes que anteceden al orgasmo así que seguí lamiendo hasta sentir como no boca se mojaba aún más… Recuerdo haber lamido todo y asegurarme de dejar completamente seca de sus mismos juhos toda su vagina y así, con la boca aún mojada subí a darle un beso al que ella respondió nuevamente con esa lamida tan deliciosa.

Ella se colocó de pie, con sus tetas al aire y la vagina pensando a mojarse de nuevo, soltó mi cinturón, se sentó en la cama y me quitó todo para darme una mamada que aún no olvido. La manera en que lamía mi verga desde el tronco hasta la punta, la manera en que se la metía hasta el fondo, en qué qu babeaba, en qué me miraba a los ojos mientras se relamia la boca y él cómo me la escupía para seguir mamándola me hizo perder todo norte, olvidé por completo a Caro que estaba afuera, a mis amigos y al trago que faltaba, solo estaba disfrutando de esa mujer que me hacía sentir tan deseable. No sabría decir cuánto tiempo me la estuvo chupando, recuerdo bien su cara pidiéndome leche, sus tetas empapadas de la saliva que caía y recuerdo bien cuando no pude controlarme más, sentí ese “tirón” en la espalda baja que sentimos los hombres antes de eyacular, saqué mi verga de su boca y la miré con ojos perdidos,buscando su aprobación a lo que ella se sonrió y siguió mamando con más fuerza aún…. Tuve uno de los orgasmos más fuertes de mi vida, me costaba mantenerme de pie, mi abdomen se contrajo y ella, en un gesto de deseo absoluto, siguió metiéndolo al fondo de su garganta y lamiendo hasta que no pude más y ella entendió que todo mi semen había sido secado.

Se puso de pie, me miró a los ojos y en ese momento la puerta sonó, fueron golpes fuertes buscando entrar al cuarto, nos giramos asustados, nos besamos y en una complicidad entre miradas pensamos en qué hacer…

Continuará.

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