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Llevaba un poco más de dos meses desde la primera vez que estuvimos juntos, y yo sentía una necesidad enorme de estar de nuevo con él (sentía una espinita en mi que necesitaba sacar). Se presento la oportunidad de que él viniera a mi casa y poder pasar un rato juntos, increíblemente mis inseguridades y nervios no me estaban acompañando aquella noche y creo que fue por que pudieron mas mis ganas de él que cualquier otra cosa… la hora llego y de paso él, nos sentamos en el mueble y los besos llegaron rápidamente muy rápidamente él me sienta en el mueble, baja, me corre la tanga y empieza a hacerme sexo oral, me regaló el oral más placentero de mi corta vida, luego, él se para y me lleva alzada hasta el cuarto allí se acuesta boca arriba yo me poso encima de él, nuevo hace mi tanga hacia un lado y me penetra, cuando hizo eso prácticamente me enamoró… Sentí que me embistió así, con tantas ganas sentí que toque el cielo. Me tenía suspirando y con los pezones duros. Sus cambios de ritmo, la forma en que me besaba, sus manos recorriendo mi cuerpo, mi exitacion cada vez era mayor y ver su cara de placer, me tenía ahí a sus pies y no sé si él lo notaba pero disfrutaba tanto de cada instante… Esa noche fue el preámbulo de otros encuentros, encuentros dónde siento que pareciera que hubiéramos tenido sexo por décadas y ya nos conociéramos, la forma de morderme, de mojar sus dedos para tocar mis pezones, me hace fantasear, me ha producido los orgasmos más placenteros, tener su pene en mi boca y no querer soltarlo.
Para ti, que dejas mis piernas temblando, mi cuerpo sudando y que en ocasiones no puedo parar de gemir, para ti, que siento que sexualmente me lo das todo.

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