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Hola me llamo Gerardo, tengo 28 años y soy del centro de México (país).

Pues bien, resulta que hasta hace 4 meses yo tenía una gran relación con una mujer llamada Perla, mi novia de la universidad y con la cual llevaba más de 6 años, al parecer solo para mí es el tiempo suficiente como para saber que es lo que se quiere realmente.

Resulta que hace unos meses, mientras estaba en mi casa con mi familia, un amigo me llamó un poco consternado diciendo que necesitaba decirme algo muy importante, me extraño porque muy pocas veces lo había escuchado así y casi siempre era algo bastante intenso, quedamos de vernos en su casa un poco más tarde y así terminó la conversación.

Esa tarde como habíamos planeado, llegue a su casa y rápido me hizo pasar hasta el patio de atrás, sacó un par de cervezas y nos sentamos a platicar, ya ahí su comportamiento me comenzó a asustar así que le pedí que me dijera de una vez lo que pasaba, yo creía que tenía algún problema grande o que había hecho algo malo, pero en cambio me pedía que me tranquilizarla y que no fuera a reaccionar de mala manera, yo no entendía para nada lo que pasaba, me hizo inclusive prometerle que me quedaría sentado hasta calmarme y que no haría una tontería, entonces si me asuste mucho y casi lo obligue a decirme que estaba pasando, “Vi a Perla con otro wey, besándose y juntos bastante cariñosos”…

Bueno, se imaginarán como me sentí, como un balde de agua helada, vi en ese momento como todos los planes que tenía a futuro se fueron directo a la chingada, planes muy serios para nuestra relación, pero supongo que al final era solo yo el que veía un futuro juntos.

Si pensé en salir corriendo a buscarla y hacer un escándalo, pero también entendí que necesitaba calmarme para poder pensar las cosas de una mejor manera, “estás seguro que era ella?” Le pregunté a mi amigo, “wey, mira” en ese momento me enseñó un vídeo como de 10 segundos dónde se ve claramente que es ella, “neta lo siento mucho we, yo también me sorprendi demaciado” y de verdad lo creí ya que mis amigos siempre tuvieron una gran cercanía con ella.

Estuve con el quizá unos 30 minutos más, ya calmado fui a casa y ella ya estaba ahí, era obvio que no podía hacerme pendejo y seguir con nuestra relación, al llegar y verme, se levantó para darme un beso y un abrazo, “encerio?” pensé yo, “no me toques” su cara al escucharme fue de sorpresa y miedo ya que se lo dije de una manera demaciado seria, “que te pasa?”, me preguntó, “te digo que tengo si me dices el nombre del wey con el que te estabas besando en la tarde”, eso la dejó helada, sin palabras y con una cara de miedo increíble, jamás la vii así en la vida, “estás loco?, porque dices eso?”, “hablo del wey de camisa azul, ya sabes cuál no te hagas la que no sabes”, se quedó callada y ahí entendí que sabía perfectamente de quién le hablaba pero seguía empeñada en ocultarlo todo, “si no me vas a decir su nombre entonces no tenemos nada de qué hablar”, entre a nuestro cuarto y saque algunas cosas para irme a un hotel, cuando iba de salida me detuvo pero de igual forma no para hablar sobre eso, “me vas a decir?”, se quedó callada y entonces me fui.

Ahora, que fue solo un beso? es lo único de lo cual me enteré que hizo, pero quién me asegura que fue solo eso, que no tiene mas tiempo viendo a esa persona, no podía seguir pensando en ello y más porque yo nunca hize nada para faltarle al respeto, es por eso que me dolió tanto enterarme de esa manera.

A la mañana siguiente regrese a la casa, al verme rápido comenzó a disculparse aceptando lo que había pasado, yo la verdad no quería hablar con ella, ya ni siquiera me interesaba saber quién era la otra persona, sin preguntar comenzó a decirlo todo, dónde lo conoció, porque lo hizo, pero lo único que no mencionó fue cuánto tiempo tenía viéndolo, así que le pregunté, “desde cuándo lo ves”, “tenemos saliendo unos 3 meses”, durante tres meses viéndome la cara de pendejo, eso me hizo enojar tanto que perdí la cabeza, “necesitamos darnos un tiempo, necesito saber si quiero seguir contigo o lo mejor es buscar cada quien su camino”, ahí se puso a llorar demaciado, yo también solté algunas lágrimas pero estaba decidido a irme de ahí, entre al cuarto y tomé algunas de mis cosas para irme a casa de mis padres por unos días, pude pensar en todo y al final no logré imaginarme seguir con ella sabiendo lo que había pasado, la llamé y la cité para platicar, al verme me abrazo fuertemente, comenzó a decir que ya no veía a esa persona, que había terminado todo y que me amaba y quería seguir a mi lado, yo ya no podía con eso y le expliqué lo que sentía, al verla ahí sufriendo si baje un poco la guardia y llegué a pensar en darnos otra oportunidad, pero por alguna razón vino a mi mente la idea de ellos dos teniendo sexo, si bien no era algo de lo cual estuviera seguro, senti demaciada curiosidad por saberlo, “quizá cueste pero está bien, quizá podamos arreglar esto pero necesito que me digas algo, quiero que dejemos de lado las mentiras y me seas 100% sincera, tuviste sexo con el?”, nuevamente se quedó callada entonces entendí la respuesta sin la necesidad de que ella la dijera, “eso que importa? Lo único que importa es esto, tu y yo, el ya no existe en nuestra vida”, era obvio que se lo cogió y eso era algo que no podía aceptar, “entiende, no puedo dejar pasar eso de lado, creo que lo mejor es darnos un tiempo y ver a otras personas”, me levanté y ella comenzó a llorar desconsoladamente, fue muy incómodo ya que pronto las personas se dieron cuenta de lo que pasó, me importo poco y me fui de ahí, desde ese día no volvimos a estar juntos.

Al pasar eso, decidí enfocarme en mi carrera, negocios y mis amigos y familia, fue muy rápido porque ella misma llamo a mi madre para decirle que la había dejado pero curiosamente no le contó porque, le pedía que hablara conmigo y me hiciera entrar en razón, la verdad es que yo nunca conte a nadie lo que había hecho, inclusive mi amigo el que la descubrió sigue creyendo que únicamente se habían besado y ese día fue la única vez que salieron.

Hace más o menos 1 ½ mes mientras cenaba con unos amigos, nos encontramos con un grupo de amigas de la novia de uno de ellos, entre ese pequeño grupo estaba una chava de nombre Janeth, yo ya la conocía porque ella y Perla no se llevaban bien en la universidad, al verme ahí Janeth se me acercó a platicar, al parecer ella no sabía que había terminado con Perla porque pregunto por ella de una manera algo insultante, “y ahora? No traes guardaespaldas?”, fueron sus palabras, “ya no estamos juntos, se terminó eso”, se sorprendió por escuchar eso y bueno al final nos sentamos todos en la misma mesa, ahí Janeth y yo comenzamos a hablar sobre cosas de la universidad, ya entrados en el alcohol comenzó ponerse algo más intensa en sus pláticas, terminamos hablando de con quiénes se había quedado con ganas de coger, y sorpresivamente me menciono como la primera persona, eso me saco de onda bien cabron ya que yo mismo creía que no le caía bien, me explico que muchas veces era mala con Perla no porque le cagara, sino más bien para llamar mi atención, como siempre sin entender nada relacionado con señales como buen hombre.

Ya por ahí de las 2 de la madrugada, mis amigos comenzaron a irse uno a uno, al final quedamos un amigo y su novia, Janeth otra amiga y yo, mi amigo me preguntó si podía llevar a Janeth y a su amiga a sus casas y yo claro acepte, salimos del bar y nos fuimos los tres en mi carro, de camino Janeth me comentó que si quería podíamos dejar primero a su amiga en su casa y de regreso dejarla a ella ya que vivía más cerca de mi casa así no manejaría solo tanto rato, al decir eso volteo a ver a su amiga con una sonrisa pícara en la cara, su amiga comenzó a reír tímidamente pero obvio yo no hice cara, al llegar a casa de su amiga y bajar, se despidió e hizo un comentario algo atrevido, “eres una cabrona Janeth, pero si está muy lindo, luego me cuentas que tal”, yo puse cara de “como?”mientras ellas solo reían, de regreso comenzamos a platicar nuevamente sobre la etapa de la universidad, con ella había un rumor muy fuerte sobre que había cogido con un par de maestros así que ya en confianza decidí preguntarle, “oye y que tan cierto es eso de que te cogiste a dos maestros?”, “medio cierto, solo fue uno, el otro andaba detrás de mi pero nunca se le hizo, no me gustaba”, una duda menos sobre ella, “la verdad? ni un solo órgasmo me hizo lograr”, me confesó, “uta entonces cuál es el chiste, pobre pendejo” le dije yo, al llegar a su casa nos quedamos aún unos minutos platicando dentro del auto, reíamos tanto que parecía una buena relación, “y ahorita para donde vas?” me preguntó, “a mi departamento, estoy rentando en lo que veo que pasará con la casa”, le respondí, “ahhh y si puedes manejar solo?, ya es tarde, no prefieres quedarte aquí conmigo?, la verdad es que tenía ya casi 3 meses sin sexo, andaba caliente, Janeth es una mujer muy linda y tiene un gran cuerpo, está bien rica la verdad, pero igual seguía teniendo a Perla en la cabeza, dude no voy a mentir, pensé en rechazar la oferta pero entonces Janeth se acercó a mí y comenzó a besarme el cuello, aunque le decía que se detuviera, era obvio que quería que siguiera, comenzó a apretar mi verga la cual rápido reaccionó y comenzó a despertar, “de verdad no quieres hacerme tuya?” me preguntó, “puedes hacerme lo que tú quieras, esta noche soy tu puta y te voy a complacer de la forma que tú quieras”, imposible decir que no, comence a besarla apasionadamente, con mis manos tocaba todo su cuerpo, sus enormes tetas son algo que siempre llamaron mi atención, sin pensarlo dos veces le arranqué la blusa, eso la exito demaciado, de la misma forma le quite el brasier para poder chupar sus enormes pezones, sabían delicioso, “ven vamos adentro” me dijo, pero yo no quería moverme de ahí, me acomode en mi asiento y me saque la verga la cual ya estaba súper dura, la tomé del cuello y la lleve hasta ahí, se arrodilló sobre el asiento y comenzó a chuparmela toda, desde la punta hasta las bolas, el sonido de su saliva chocando con mi verga me excitaba cada vez más, ella traía puesto un pantalón blanco, al verla ahí empinada la levanté e hize que se lo bajará hasta las rodillas para dejar salir esas enormes nalgas, traía una tanga negra, al volverla a poner a mamar quedó nuevamente empinada sobre el asiento, con mi mano derecha comenze a penetrarla con mis dedos en su panochita la cual estaba súper empapada y con otro dedo en el ano, eso la hacía gemir aún teniendo mi verga gorda en toda la boca, al estar los dos demaciado excitados, la levanté para llevarla al asiento de atras, ella me dijo que por lo menos metiera el carro a la cochera y eso hice, ya ahí y con el portón cerrado era imposible que alguien nos viera, salimos del coche y la lleve a la parte de la cajuela, la abrí y la senté ahí, obvio abrí sus piernas y fui directo a chuparle toda la vagina, estaba muy mojada, gemia como loca cuando pasaba toda mi lengua por sus labios y succionaba todos sus ricos jugos, me levanté nuevamente para una última chupada antes de metérsela toda, me la dejo completamente ensalivada y entonces me metí entre sus piernas, de una se la deje ir hasta el fondo, soltó un gemido que seguro escucharon todos alrededor (ella vive con una de sus primas), esa sensación es algo indescriptible, mis embestidas eran tan violentas que el chocar de nuestra piel retumbaba muy fuerte, gemía y gritaba que la quería toda, que la quería bien adentro, que era la más grande que había visto (digo, me mide 18cm pero dude que fuera real lo que decía), después de unos minutos la puse en cuatro dentro de la cajuela, ya era sexo violento el que estábamos teniendo, igual solo la puse en la entrada de su vagina y se la empuje hasta el fondo de un solo golpe, apresar de sus historias, aún sentía esa deliciosa presión en todo lo largo de mi verga con cada metida que le daba, la tomé del cabello y comenze a jalalarla hacia mi, eso la encendió aún más y me pedía que le diera nalgadas fuertes, comenze a hacerlo y eso fue el punto más alto, se había convertido en mi puta por esa noche, la tenía dominada y eso le encantaba, después de unos minutos comenzó a gemir como loca, “me voy a venir, me voy a venir” decía, yo también estaba a punto de venirme adentro de ella, unos segundos después comenzó a correrse, eso me excito tanto que me dió energía para seguir dándole muy duro, ella estaba rendida y su cara lo dejaba saber, gemía pero estaba ya sumisa a lo que yo quisiera hacer, después de eso la volví a voltear para ponerla de frente a mi nuevamente, sonreía de placer y no paraba de decirme que era el mejor sexo que había tenido en su vida, estaba extasiada, sin pedir permiso la volví a penetrar tan duro que hizo un gesto como de dolor pero seguía pidiendo que no me detuviera, unos minutos después comencé a sentir como un gran chorro de semen recorría desde mis bolas y por todo el largo de mi verga, explote dentro de ella, me vacíe por completo adentro de su vagina, eso le encantó a tal grado de que comenzó a tener otro orgasmo, me abrazó y comenzó a besarme violentamente mientras soltaba leves gemidos, sus ojos estaban en blanco con una sonrisa en su boca, esa sensación de violencia, de dominación, debo decir que me enamoro, nunca lo había sentido con Perla, era la primera vez que Janeth y yo cogíamos y ya me sentía mucho más excitado que en tantos años con Perla, eso era algo muy raro para mí.

Al terminar entramos al auto en el asiento de atrás, ella comenzó a tocar mi verga y después comenzó a chuparmela nuevamente hasta que me la dejo totalmente limpia, sin rastro de fluidos ni nada parecido, fue una experiencia increíble la que viví aquella noche.

Quizá unos 15 minutos después, entramos a su casa, subimos para darnos un baño y después nos fuimos a dormir juntos, a la mañana siguiente como a eso de las 11 me desperté y ella estaba a un costado sentada con su celular en las manos, se acomodo sobre mi pecho y yo la abrace, tomo su celular y sacó un par de fotos de nosotros, “no te preocupes, nadie las va a ver” me dijo, yo la verdad no quería que las fuera compartir ya que aún no tenía un cierre real con Perla, necesitaba primero dejar todo claro para no hacerla sufrir al ver esas fotos.

Estando ahí acostados comenzamos a platicar sobre algunas cosas que tenemos en común, y bueno una cosa llevó a la otra, comenzamos a ponernos cachondos nuevamente y terminamos teniendo sexo en su cama, muchos gemidos los cuales sin duda ahora sí los escucharía su prima sin problema, al sentir que me venía se la saqué porque quería venirme en su cara cosa que a ella le encantó, se arrodilló frente a mi y la llene con todo mi semen que la verdad tampoco era tanto por lo de la noche anterior, después de eso y de que se limpiará la acosté sobre la cama y me baje para hacerle sexo oral, unos 10 minutos después de saborear toda su vagina, su clítoris y jugar con mis dedos, logré que se corriera completita sobre mi pecho, gemía como loca mientras hacía squirt, eso me éxito que terminamos abrazados besándonos en la cama.

Fueron solo una noche y esa mañana hasta ese momento, pero a pesar de ello sentí una conexión muy grande entre Janeth y yo, algo que lamentablemente no era nada parecido a la rutina que viví con Perla.

Estuvimos acostados unos 20 minutos y después nos metimos a bañar nuevamente, yo salí primero y después de cambiarme baje para tomar un poco de agua, sorpresa sorpresa, la prima de Janeth estaba en la cocina almorzando, “hola, lindo día, soy Gerardo”, “hola que tal, como estás? Que tal tu noche”, “muy buena la verdad”, “si? Tan buena como ahorita en la mañana?”, “Jaja si algo así, entonces si nos escuchaste”, “creo que los escucharon hasta los vecinos, pero está bien, ella se merece algo así”, “algo así? A qué te refieres?”, “A qué merece ser feliz y disfrutar su vida, a eso me refiero”, “pero me imagino que ya estás acostumbrada a ver hombres aquí”, “mm pues solo que vengan a reparar algo, porque de otra forma no”, “pero apoco Janeth no trae más personas aquí”, “para nada, nunca ha traido a alguien, bueno solo a ti”, eso me sorprendió mucho, subí con mi vaso de agua y Janeth ya estaba vestida sentada en la cama, “ey que onda linda”, le di un beso en los labios y me senté a un lado de ella, me volteo a ver algo sería, “y ahora que?”, “Cómo? Quieres que me valla?”, “No, de hecho me gustaría que te quedes aquí”, “quieres más sexo?”, “No seas tonto, osea si quiero tener mucho más sexo contigo, pero también te quiero a ti aquí”, eso me sorprendió bastante porque se suponía que era Janeth, la chava de la cual se contaban historias tan fogosas que eran difíciles de terminar sin una erección, “no entiendo, yo te gustó?”, “Siempre me has gustado, por qué crees que era así con Perla, porque crees que me cae tan mal, porque te tenía a ti, y yo quería ser quien te abrazaba en las mañanas y te disfrutaba en las noches”, “tú me gustas no seas tonto”, “y porque nunca dijiste nada?, Porque hacías todas esas cosas de coger con hombres en todas las fiestas a dónde ibas?, esa no es una gran forma de decir que alguien te gusta”, “te cuento algo?, la verdad solo había tenido sexo con un hombre hasta anoche, tú eres el segundo con el cual tengo relaciones”, “para nada, no seas mentirosa”, “no tengo porque mentir, sabes quién fue el primer hombre con el cual tuve sexo?”, “No, con quién”, “Con el profesor, con el perdí la virginidad, y si la verdad si me gustaba y fue el único con el que tuve sexo en todos los años de universidad porque era súper celoso y posesivo, pero cuando quise ponerme seria el se canso y simplemente tiro excusas de que su matrimonio y pendejadas así”, yo la verdad no tenía ni idea de que pensar, no sabía si era verdad o si era mentira, me levanté le di un beso, “yo te llamo” le dije y me fui a mi depa.

Eso fue como dije hace poco menos de 1 ½ mes, después de eso mi cabeza se volvió un lío, si bien aún hablaba con Janeth no sabía si debía creer lo que me había dicho, pero si de algo estaba seguro era que sentía algo por ella, algo que únicamente sentí en los primeros meses de relación con Perla, me estaba enamorando de ella con el pasar de los días y muy rápidamente, un día quedé de verme con Janeth en un café para platicar, al verla me emocione tanto que descubrí lo que realmente sentía, si bien no la amaba del todo, si quería tenerla cerca, pero no era tan simple, en la etapa de mi relación con Perla, ella se encargó de dejar a Janeth como una mala persona frente a mi familia, no podía solamente llegar con ella de la mano y presentarsela a mi madre, y bueno el problema de Perla, que haría cuando se enterará de que me veía con la persona que más odiaba, aunque ciertamente lo que ella pensará ya no me importaba mucho.

Hace por ahí de tres semanas fui a casa de mi amigo el cual me contó lo de Perla, el no conoce a Janeth pero decidí contarle la situación, el se alegro mucho por mi pero también me confesó que su hermana le habia dicho que se encontró a Perla y platicando con ella se enteró que sigue saliendo con el mismo hombre con el cual me engaño, al escucharlo decir eso sentí un poco feo porque se suponía que ya no lo vería más pero en el fondo fue como si fuera una total desconocida de la cual me estaba hablando, le dije que no tenía importancia y que podía hacer con su soltería lo que ella quisiera.

Después de eso entendí que Janeth se había vuelto muy importante para mí y que quería estar con ella, la llamé y le comenté que iba para su casa, ya ahí hablamos sobre el tema de una relación y acordamos ir de a poco, tenemos la misma edad y eso nos ayuda a tener ese grado de madurez necesario, que también era importante sernos sinceros sobre todo lo que pasará a partir de ese momento, ella estaba encantada con vernos en otro sentido y yo la verdad me sentía como un niño de secundaria con su primera novia.

En los días siguientes termine todo con Perla, no le conté nada de Janeth solo que ya salia con alguien y tampoco le dije que sabía sobre ella y “José” al fin supe su nombre, simplemente la dejé creer que no sabía nada y que igual todo se había terminado, hablamos de que pasaría con la casa la cual yo había comprado con años de esfuerzo y trabajo, quedamos en que ella viviria ahí un par de meses hasta encontrar donde rentar o comprar, después de eso saque mis cosas y simplemente dije adiós.

¿Porque cuento todo esto?

Pues bien, hace unos dias, el miércoles de la semana pasada, Janeth y yo salimos a cenar y a beber algo al mismo restaurante donde nos volvimos a ver aquella noche, todo iba de maravilla hasta que nos percatamos que por la puerta de la entrada, Perla y su novio iban llegando, no sé si somos muy notorios pero fuimos lo primero que ella vio, al vernos juntos se quedó helada totalmente, se estaba enterando de todo justo ahí en ese momento, su cara de enojo fue super evidente y que más podía esperar, soltó a su novio y fue directo hacia nosotros, “que putas estás haciendo?” me dijo, yo no sabía que responder y Janeth solamente se pegó a mi tratando de distraerme para ignorarla, “suéltalo pinche zorra, porque putas estás con ella?” dijo, “te voy a pedir que no le hables así a mi novia, y si solo vienes a eso, es mejor que te vallas que nos estás molestando”, “no me voy a ir a ningún lado hasta que me digas porque estás con ella”, “porque es mi novia, por eso es que estamos aquí, que no es lo mismo que haces tú?”, después de eso nos levantamos y decidimos irnos del lugar, la verdad fue muy incómodo porque no fue nada íntimo, fue una escena totalmente, pero ahí más que nunca sentí que hacía lo correcto, no pensé en nadie más que en Janeth y en qué ella estuviera bien.

Después de ese dia, he recibido decenas de WhatsApp de Perla, primero enojada y pidiendo explicaciones, después pidiendo perdón sobre lo que pasó y ahora últimamente diciendo que si yo quiero ella termina con su novio para que volvamos, es muy triste la verdad.

Mi relación con Janeth va de maravilla, este fin de semana pasado conocí a sus papás y estamos esperando que los míos vuelvan de un viaje para ir a comer los cuatro juntos y presentarla con ellos.

Hablando del sexo, bueno, la verdad es que esa mujer me vuelve loco, me saca de la rutina y muchas veces eso es lo que necesito, siempre encuentra maneras de sorprenderme, el sexo en el coche es algo que se está convirtiendo en un clasico para ambos, sexo en lugares donde podemos ser descubiertos, juguetes, cosas que antes podía considerar como raras, la verdad es que esta mujer me vuelve loco, ahora mismo planeamos un viaje juntos, saben lo primero que se nos vino a la mente a ambos?, sexo en el baño del avión, que locura.

Janeth sabe de esto, sabe que comparto y que seguiré compartiendo nuestras aventuras ya que a decir verdad, ella y yo somos bastante parecidos en ese sentido, no tenemos miedo de exponer nuestra sexualidad obviamente hasta cierto punto, estamos felices de poder compartir lo que nos gusta y más aún de poder descubrir muchas cosas nuevas juntos.

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