Quiero admitir por aqui anonimamente que hace dos años atras una noche cometi una puteria de la que luego me he arrepentido muchas veces.
Una noche veniamos de una fiesta y me iba a quedar en casa de mi hermana. Mi hermana estaba borracha y mi cuñado y yo la pusimos a dormir en su cuarto. Yo me iba a quedar a dormir en otra habitacion pero mi cuñado entro en mi cuarto y le acepte continuar tomando.
Lo que lamentablemente sucedio es que terminamos teniendo sexo encima de la cama.
Lo llamo puteria porque yo si estaba tomada pero tampoco me hago la inocente pues estaba conciente de lo que hacia. No se que paso, estaba tomada y me puse un poco calentona, estoy segura que mi cuñado tambien se puso calenton como hombre, yo estaba ahi, soy una muchacha delgada de buenas piernas y le dieron ganas de tirarme. De pronto el me abrazo para besarme y aunque al principio me resisti despues de unos segundos me deje
Caimos en la cama besandonos y de ahi fue rapidisimo, en menos de lo que me imagine el ya se habia abierto los pantalones y me estaba bajando el calzon por el vestido. No voy a negarlo, pareciamos dos animales calientes, yo hacia tiempo no tenia sexo y me deje llevar.
Mi cuñado me la metio todita y empezo a cogerme bruscamente contra la cama, yo me mordia los labios para no gritar pero no puedo negar que estaba tan caliente como el, le puse las piernas alrededor de su cuerpo y me deje que me hiciera de todo.
Abremos tenido sexo por 10 minutos me imagino, fue brusco, y fuerte. La verdad yo ni recuerdo si me vine pero el si se vino, no se habia puesto condon asi que se vino adentro de mi y yo no me estaba cuidando. Me hubiera podido dejar preñada pero felizmente no sucedio nada.
Apenas terminamos yo me senti super avergonzada. Habia traicionado a mi hermana y me sentia de lo peor. Mi cuñado era mas caradura, el se puso de pie, se puso los pantalones y se sonrio. Me imagino que en su mente se habia comido a la hermana de su esposa y ya. Por supuesto que yo no iba a decir nada y el tampoco
Mi cuñado felizmente nunca me ha mencionado nada al respecto y yo prefiero que sea asi porque me gustaria olvidarlo pero la verdad como he contado aqui me averguenza simplemente aveces de acordarme.
8 Respuesta
Con este tipo de relatos, confirmo una vez más que la gran mayoría de las mujeres son rameras, zorras, putas; el alcohol hace que ellas digan l averdad de lo que desean y que en sano juicio se negaría, pero a la final la mente las tradiciona y ésta ramera terminói abriéndose de piernas, pero muy seguramente un compañero de trabajo, de colegio, instituto, universidad o colegio si se lo hubiese propuesto a ella en sano juicio se hubiese negado a la primera y hubiese tratado a ese hombre de lo peor.
Así son la gran mayoría de rameras, aunque lo nieguen.